lunes, 15 de julio de 2013

58, Felicidad

Quien desconoce la felicidad
confunde a ésta con el bienestar.

Tener esta confusión
empuja a buscar permanecer siempre gozoso,
permanecer gozoso implica imponerse un estado,
para imponerse un estado se necesitan ideales
obsesionarse con ideales destierra la claridad de visión.

Vivir obligado al placer trae doble sufrimiento
ya que evitar el dolor produce sufrimiento
y encontrarlo también lo produce por el hecho de tenerlo.

Crear ideales férreos sobre lo correcto y el disfrute
es ponerlos por delante de los hechos
es distraerse de la vida y obrar perjudicando.

Quien tiene este modo de vida
nunca dejará de cosechar y provocar malestares
por buscar en exceso el placer y una coherencia sesgada.

La felicidad es como abrazar amorosamente el dolor,
vivir en el gozo el tiempo justo que dure
y dejar que las cosas se ordenen por si misma
obrando solo en el momento adecuado.

Quien se encuentra en la felicidad no teme al dolor
pues lo tiene por maestro
y sus espinas se clavan justo donde deben.


No hay comentarios:

Publicar un comentario