jueves, 22 de octubre de 2009

Ensayo 1 - ¿Puede la ciencia aceptar la existencia de los grupos?

Resumen

En este ensayo se aborda la cuestión referente a la asunción por parte de la ciencia de la existencia de los grupos. Principalmente se niega la capacidad de la ciencia para aceptar o negar la existencia de algún aspecto de la realidad, alegando que su campo de acción es otro. Para apoyar esta posición y con la intención de solventar más satisfactoriamente la pregunta se expone la posición del autor del ensayo acerca de que es un grupo y que se puede estudiar acerca de éste.

Cuerpo del ensayo

Debido a que ni yo como autor de este ensayo, ni usted como lector disponemos de tiempo para desperdiciarlo en la elaboración/lectura de un resumen de los artículos, y proceder a redactar un listado de acuerdos y desacuerdos con las reflexiones de Allport y Ellwood es cuanto menos un insulto a la inteligencia a estas alturas de carrera, prefiero proceder directamente a redactar mi propia visión. El buen lector reconocerá sin problemas que aspectos son coincidentes o divergentes con dichos autores y en que caso será una síntesis o una elaboración propia.

La cuestión de si la existencia de los grupos puede ser aceptada por la ciencia o no es una pregunta poco consistente en estos momentos debido a su formulación. Para empezar, deberíamos considerar que su aceptación a priori poco tiene que ver con la forma de análisis posterior o que significado tiene. Preguntar a cerca de la posibilidad de que la ciencia asuma la existencia del fenómeno de la posesión tendría la misma consistencia. Es realmente una cuestión de perspectiva y de forma de análisis. Si estudiamos este fenómeno desde un punto de vista “espiritual”solo podremos decir que los estudios no hallan evidencia de que una entidad como un espíritu, loa o demonio se halla internado en la voluntad y cuerpo del sujeto. No obstante el análisis psicológico si encontrará otras evidencias, tales como trastornos disociativos y unas fuertes influencias culturales y religiosas, que vienen a ser al fin y al cabo lo mismo. Es decir, la ciencia poco tiene que aceptar o rechazar, solo puede estudiar hechos y encontrar evidencias, que en otro momento puede ser indicativo de otra temática que no tenga nada que ver con los supuestos o incluso contradictorios con los resultados iniciales. De esto mismo deriva que no se pueda lanzar esta pregunta al aire de una forma tan irresponsable, ya que el colectivo encargado de discutir esta cuestión entrará en un profundo conflicto, al creer que tratan la misma temática, pero siendo distintas, ya que cada uno parte de una percepción o reflexión propia, con implicaciones, definiciones y formas de análisis distintos. Resulta necesario partir de unas bases comunes y consensuadas acerca de que es un grupo y que no lo es y que es lo que deriva del reconocimiento del mismo.

Tras esta aclaración es conveniente entrar en la definición de que es un grupo (siempre bajo mi propia reflexión). No obstante, esta no puede hacerse en el vacío, si no que debe ser vista con una perspectiva holística que lo ponga en relación a otras etiquetas, entidades y constructos con los que se encuentra interrelacionados. Se podría empezar por decir que el grupo requiere como base a un conjunto de sujetos, cada uno distinto pero que se encuentran en una situación de intercambio de vivencias. Es decir el sujeto se presenta como tal, que resulta en si mismo un conjunto integrado y multinivel de biología, psique y socialización. En la propia definición de sujeto entra el aspecto social, que es tocante al grupo. Aunque la persona pueda ser vista como un ente individual, esta percepción es harto errónea, ya que no es para nada independiente ni del medio físico ni del social para el desarrollo y la permanencia de su existencia. La comprensión de este tipo de relaciones es fácil si se conoce el funcionamiento de otras estructuras de la naturaleza. Una célula, por ejemplo se compone de la complejisimas reacciones químicas que se suceden continuamente dentro de ella y a la misma vez contribuye al funcionamiento del órgano al que pertenece, cuyo funcionamiento general repercute en ella. Lo mismo se podría decir de un ecosistema o incluso de un sistema planetario. El ser humano se encuentra en una posición vertical y horizontal respecto a otros factores que le influyen y a los que influye. Por lo tanto el grupo sería un nivel de organización de la realidad que resulta dependiente de las personas, tanto pertenecientes como ajenos miembros de otros. Cada uno posee una estructura interna que dependería de las características individuales de sus miembros, los objetivos marcados y el macrogrupo, es decir, lo que llamaríamos sociedad, el que sería el siguiente nivel de organización. En esta última irían incluidos las herencias culturales derivadas de milenios de existencia que han escalado desde individuos a la sociedad pasando por los grupos. Aunque la división pueda resultar grosera y poco enmarcadora, la intención no ha sido otra que conseguir eso mismo, ya que en la naturaleza (en la que absolutamente todo está incluido) es dinámica y cualquier intento de crear un etiquetado fijo resultará infructuosa.

Esta definición nos otorga una forma de comprensión y manipulación del concepto, es decir, nos posibilita para poder dar un tratamiento metodológico al ente que, ante todo, nosotros hemos creado, dejando unas características dentro y otras fuera. Así, podríamos proceder al análisis de un campo de a realidad, intentando dilucidar los mecanismos relacionados con su aparición, desarrollo, conversión y cese, tanto como la influencia ejercida por el grupo y hacia el grupo desde otros campos acotados, como la sociedad y el individuo.

Como conclusión y respuesta directa a la pregunta se puede afirmar lo siguiente,la ciencia no se encuentra en posición de afirmar ni negar la existencia o no de aspectos de la realidad o entes, si no que cumple la función de analizar bajo una perspectiva concreta y encontrar evidencias explicativas y descriptivas de ámbitos que favorecen el crecimiento del pozo de conocimientos de la especie humana.

Bibliografía

Allport, Floyd H. (1923) La falacia de grupo en relación a la ciencia social
The American Journal of Sociology, vol 29, 688-706

Ellwood, Charles A. (1899) Prolegómenos a la Psicología Social. IV. El Concepto de
Mente Social American Journal of Sociology, vol 5, 220-227