jueves, 20 de junio de 2013

55, Control

Se tiene en estima
a quienes hacen burla hiriente,
a quienes hacen enrevesadas críticas
y a quienes manifiestan su superioridad.

Se encuentra satisfacción
en el escarnio del vecino,
el odio hacia el errado
y en la adquisición de poder.

Siendo esto así
¿no se justifica la base
de todo maltrato?
Si una sociedad se perpetúa así
¿no tiene su asiento
en el conflicto y el daño?
Si este es el proceder humano
¿No vive en la ostentación,
mirando más al resto
que hacia si?

¿No sería entonces más recomendable
la parodía que la mordacidad?
Donde la primera exagera
aquello a lo que se abraza,
la segunda pretende
una victoria dañina
sobre aquello en lo que se fija.

Quien busca la flaqueza ajena
expone su propia debilidad
y quedará ciego y herido ante el espejo,
pues quién esgrime un cuchillo
no se da cuenta de que el filo mortal
está muy cerca de su propio cuerpo.