lunes, 15 de julio de 2013

60, Inmortalidad

La gente teme su desaparición tras la muerte
porque han perdido su visión del Todo.
Olvidando que todo forma una Unidad
viven la fantasía de la individualidad aislada
y van a minucias para hayar consuelo.
Apelar al alma para perder este miedo
es usar un cañón para matar mosquitos.

¿Si la respuesta es fácil
porque recurrir a argumentos más difíciles?

¿Si somos parte de Todo
como es que vamos a desaparecer?

¿Si obramos dentro del Todo
no tenemos un papel importante en la existencia?

¿Si nuestros actos marcan la existencia
no es así como nos volvemos indispensables?

¿Si somos los indispensables
no tenemos un papel para siempre en la historia?

¿No es que se vive por siempre
en las repercusiones de nuestras decisiones?

Más vale ocuparse en el ahora
y que nuestros huella sea positiva

que envenenar el mundo con un miedo innecesario.

59, Muerte

La gente se lanza sobre la muerte
o la esquiva toda su vida.

Quien se lanza sobre ella emplea el dogma
¡La muerte es el final! ¡La muerte es solo un tránsito!
Y con una de esas afirmaciones cierran o abren sus puertas,
crean sus rituales y viven para la otra vida
o esperan el abrazo de la nada cuando acaba ésta.

Quien la esquiva, la rehuye y no la ve
se preocupa constantemente por la perdida y la enfermedad
y siente una terrible angustia cuando la muerte aparece.

Quien no acepta la muerte
siente un terrible pavor por la vida para no perderla,
quién la acepta pero niega otras vidas
asegura lo que desconoce
y no se prepara para un camino más largo,
quien la acepta y creen en otras vidas
vive con esperanza
pero se compromete con un mañana demasiado lejano.

¿Quién está en lo correcto?
Evitar acerca aquello que se rehuye,
por lo que esquivarlo no es correcto.
Afirmar rotundamente garantiza el error,
por lo que dogmatizar no es correcto.
Vivir para mañana niega aprender hoy,
por lo que vivir para el futuro no es correcto.

Por eso,
aceptar la existencia de la muerte es correcto,
aceptar la incetidumbre es correcto,
aceptar el momento presente es correcto.

¿Si la muerte es inevitable
y se presenta por si misma
para que buscar respuestas
que se darán en su momento?

58, Felicidad

Quien desconoce la felicidad
confunde a ésta con el bienestar.

Tener esta confusión
empuja a buscar permanecer siempre gozoso,
permanecer gozoso implica imponerse un estado,
para imponerse un estado se necesitan ideales
obsesionarse con ideales destierra la claridad de visión.

Vivir obligado al placer trae doble sufrimiento
ya que evitar el dolor produce sufrimiento
y encontrarlo también lo produce por el hecho de tenerlo.

Crear ideales férreos sobre lo correcto y el disfrute
es ponerlos por delante de los hechos
es distraerse de la vida y obrar perjudicando.

Quien tiene este modo de vida
nunca dejará de cosechar y provocar malestares
por buscar en exceso el placer y una coherencia sesgada.

La felicidad es como abrazar amorosamente el dolor,
vivir en el gozo el tiempo justo que dure
y dejar que las cosas se ordenen por si misma
obrando solo en el momento adecuado.

Quien se encuentra en la felicidad no teme al dolor
pues lo tiene por maestro
y sus espinas se clavan justo donde deben.