lunes, 31 de diciembre de 2012

Plegaria a la Madre


Madre que tienes tantas caras,
Madre a la que todo el mundo llama,
Madre que a sus hijos respalda.

En este día te levanto ruego y alabanza,
celebro tus dones y gracias.
Me postro ante tus pechos que amamantan,
ante tu manto que a todos protege y tapa
Me conmuevo ante tu mirada que solo ama,
ante tus manos que acunan como el calor de la mañana.

Mi señora del corazón más gentil, atiende a mi llamada,
contempla el sufrimiento de mis hermanos y hermanas.
Madre de Todo, siente como la sangre es derramada.
Madre de Todo, mira como caen lágrimas blancas.
Madre de Todo, escucha el quejido de la humanidad atormentada.

Te pido que se desarmen las armas,
que se disuelvan las rabias,
que la mala voluntad quede en nada,
que los malestares acaben en enseñanza.

Dame el amor infinito que dobla las lanzas,
concédeme tus ojos que de sabiduría se inflaman,
para disolver las sombras de los corazones que claman,
déjame tus manos benditas para levantar a quien caiga.

Ayúdame a ser la roca que sirve de ancla
en esta tormenta que nunca acaba ni amaina.
Déjame ser tu reflejo en esta paraíso en llamas
para tener el gesto apacible y la palabra adecuada.

Madre de Todo, gracias por traerme a la calma.
Madre de Todo, gracias por alimentar mi llama.
Madre de Todos, gracias por poder servir tal y como tu amas.