jueves, 6 de enero de 2011

Plegaria de los malos días

Hoy veo que las nubes son negras,

hoy el viento es frío

y sus ráfagas hielan.


El peso que porto

la espalda me quiebra

y ante mis ojos se impome

una densa niebla.


Por eso, hoy la lucha me ennoblece,

reconociendo mi debildiad

tengo la base para ser fuerte.


Por eso, no seré ni más ni menos

no haré que lo que es carga más pese

parandome a respirar

cuando el pecho duele.


Por dura que sea la tormenta,

todo vendaval tiene su cese

todo evento tiene un principio

y del mismo modo, cierre.


El plomo que siento en los pies

es el cimiento en el que el alma crece,

la calma permite

lo que la prisa no puede.


Hoy será día de luto

y atrapados quedan los peces,

pero si la red no se recoge,

no hay casa que se alimente.