miércoles, 21 de julio de 2010

13

Navegar por las aguas de la vida
es saber tomar lo que viene,
no añorar lo pasado
y no exigirle al futuro.

Cada cosa se desarrolla por si mismas
y forzarlas las encamina al desastre,
es cansarse sin obtener fruto,
es querer un jardín en el desierto.

Si la fruta madura por si misma
¿que necesidad hay de presionar su crecimiento?
Si el Sol sale todas las mañanas
¿para que temer el sueño cada noche?

Hacer artificial las acciones y los sentimientos,
es mentirle a la mente y al corazón
creando una pesada maraña que crece día a día
requiriendo mayores refuerzos para mantenerse.

Colocar cada cosa en su lugar,
esperar que los eventos lleguen pos si solos,
y hacer claros y simples los sentimientos
es la actitud que alarga y enriquece la vida.