viernes, 24 de agosto de 2012

48, Ego


El ego todo lo mancha
el agua lo convierte en fango
la caricia en arañazo
la ayuda en imposición
la negociación en guerra.

Del solo grano se hace montaña
las palabras se llenan de excusas
las mentiras brillan como la honestidad
la ignorancia se vuelve osada
y la superioridad se hace prioritaria.

Se confunde la seguridad con el aspaviento
la opinión con el dogmatismo
la estabilidad con el estancamiento
la personalidad con el aparentar
y el caminar con el correr.

El ego blinda lo interno
y convierte lo externo en el enemigo
¿Quién contruye una buena casa
si las vigas tienen carcoma?
Al derrumbarse daña más que la tormenta.

El ego cacarea con el ego parecido
para confrontar al que ve distinto
pero cuando quedan a solas
pronto se llaman disidentes y traidores
hasta poder ver un nuevo enemigo.

¿Se puede proyectar un buen mundo
si por dentro nos guía el miedo?
¿Qué amor puede perdurar
cuando se teme lo que se ama
y no se conoce a uno mismo?

Solo derrumbar el ego
abre las compuertas de la comprensión.