martes, 25 de enero de 2011

23

No hay mal en desear,

sino en quedar ciego

y no ver los demás colores.


La vida tiene muchos caminos

y estos no tienen forma,

se componen de sutilezas

y guías invisibles.


Sin embargo son la vía natural,

si el agua camina por lo bajo

y sin dejar de ser lo que es

toma la forma de lo que la contiene

¿porque no hacer lo mismo?


Si tienes ya lo que está aquí

¿para que desesperar por lo que está allí?

¿Acaso esto es peor que aquello?

¿Agotaste las posibilidades de lo presente?


Entre las muchas vías naturales

puedes escoger la que más te interese,

pero recuerda tres tesoros en tu elección;

lo que deseas, lo que puedes y lo que necesitas

y repudia estás tres maldiciones;

lo que temes, lo que te daña y lo que te imponen

y así descubrirás tu mejor sendero.