viernes, 1 de octubre de 2010

Inconformismo conformista

El conformismo conoce muchas formas aunque habitualmente es entendida como la actitud de asentimiento que una persona muestra sobre algo. Aunque parezca paradójico, existe también el inconformismo conformista que es, de hecho, mucha más frecuente que el primero, y quizás por eso menos señalado.

Citando a la RAE, conformismo se define con una única acepción:

1.m. Práctica de quien fácilmente se adapta a cualquier circunstancia de carácter público o privado.

Es decir, el término no hace alusión al si explicito, sino al asentamiento acomodado en las circunstancias que se plantean. De este modo nos encontramos que cualquier comportamiento en el que el sujeto no plantea resistencia alguna a los eventos y situaciones actúa de forma conformista.

Nuestra cultura, alegre en cuanto al sometimiento y a la servidumbre hacia poderes superiores, a acostumbrado a los sujetos a ir sirviendo al terrateniente que corresponda mientras que quede su pequeño rincón privado para reír y llorar, haciendo que los mismos hayan llegado a un interesante pacto hacia sí mismo. La parsimonia ante la injusticia y la rutina frente a los agravios siempre es perdonada si va acompañada de los correspondientes aspavientos y quejas que demuestren que uno mismo es un adecuado y respetable hombre/mujer de bien con un bien argumentado arsenal reflexivo. Es más, la queja es motivo de celebración y palmas en esta sociedad que ensalza a los mártires innecesarios y a los que se quejan de la intensidad del viento. Quien más llora es quien más ha de recibir y quien más disfruta es objeto de frustración para el resto. Los rumores e historias que critican y dejan en mal lugar, siempre son numerosos y creíbles, mientras que aquellos que son positivos o hablan de buena voluntad son acogidos con recelo y suspicacia. Todo perfectamente hilado para que las voluntades se suman en el desanimo y la inactividad.

Quien se queja y no hace nada sigue en el conformismo, dejando que aquello que se supone que le perturba ronde por su mundo. Dar de lado una opción por no parecer lo suficientemente buena, mientras que la aceptada solo da lugar a mantener el status quo o empeorar la situación es actuar desde el conformismo. Negar un acto por no quererse implicar agrava el mal que ya esté creciendo. Negar lo que de bueno pueda dar una alternativa también. Si posees una mejor idea y la pones en práctica, aunque sea con el paso del tiempo, ya estás fuera de entrar en la conceptualización, pero mantenerte en el camino marcado haga sol y sombra te deja dentro.

Apliquemos esto al caso de la huelga general y contemplemos lo siguiente:

*Excusas más oídas:

- Yo es que no soy trabajador

- Los sindicatos son una basura

- Es que esto no sirve de nada

*Alternativas planteadas a esto:

-Ninguna

Conclusión:

Si te has quejado, no has hecho nada y no pretendes hacerlo, estás conforme con la precariedad laboral, el abuso a otros seres humanos y el imparable avance del Señor Oscuro Sauron.