sábado, 13 de diciembre de 2014

Ascuas

Resentimiento,
floreciendo como la hiedra
que asfixia los sueños de sol de las fachadas.
Proliferando,
como las liendres en las cabezas de los niños.

Esta cuenta sale a pagar.
No hay calor
que hostigue a este termómetro,
al mercurio,
la temperatura lo dejó de excitar.

Las flores del descuido
sonríen entre las ruinas
a un sol que no marca la diferencia
al traer un nuevo día.

La pereza hizo trasnochar a los actores
y no se atendieron los guiones.
El silencio hace ruido
en una escena vacía
y hasta en las motas de polvo
se pretende ver el número
por el que se ha pagado cara entrada.

Este ring no tiene adversarios.
Esta espalda se ha enfriado de soledad.
Este patio prohíbe las pelotas,
este niño no tiene con quien jugar.