domingo, 28 de noviembre de 2010

16

Aquello que se pierde

promete la satisfacción de ser encontrado

del edificio que queda sin construir

pueden ser aprovechados los cimientos

para mejores obras.


Someter la historia

a las posibilidades del condicional

solo genera alternativas

que nunca han ocurrido.


Toma el aprendizaje cabal de los eventos

y no dejes lugar a la culpa

pues lo que ya ha sido hecho permanece

y solo nos queda

la responsabilidad del mejor obrar.


Agradece la fortuna de sufrir

ya que de el viene el conocimiento de ti mismo

y celebra el gozo de la alegría

mientras este te acompañe.


De las cosas que llegan a término,

acepta su fin con elegancia,

pues son principio de otro camino.