martes, 25 de junio de 2013

56 Unión

La amistad es como
dar las gracias,
nace de la simpatía
y aparece cuando debe.

Dar las gracias sin estar agradecido
no crea gratitud,
obligar a dar las gracias
es forzar una simpatía inexistente.

Quién necesita enumerar amigos
es como quien necesita
contar agradecimientos,
insatisfecho con lo que tiene
busca un modo de justificarse.

Quién intenta demostrar su valía
pronto se encuentra
con irregularidades y contratiempos.
Quién trata a los "amigos"
buscando irregularidades y contratiempo
descubre que ha perdido la gratitud.
Quién trata a los "amigos"
evitando irregularidades y contratiempos
descubre que solo tiene falsa gratitud.

Quien no tiene verdadera gratitud
busca amistades con fines extraños.
Quién busca amistad con fines extraños
usa mucho amigo pero ninguno tiene.

Por eso,
de quien quieras amistad,
no busques su control,
no le exijas su presencia,
no le hagas favores con devolución
y si debe aparecer la amistad
esta nacera firmando compromisos invisibles
y lealtades más duraderas que el acero.

jueves, 20 de junio de 2013

55, Control

Se tiene en estima
a quienes hacen burla hiriente,
a quienes hacen enrevesadas críticas
y a quienes manifiestan su superioridad.

Se encuentra satisfacción
en el escarnio del vecino,
el odio hacia el errado
y en la adquisición de poder.

Siendo esto así
¿no se justifica la base
de todo maltrato?
Si una sociedad se perpetúa así
¿no tiene su asiento
en el conflicto y el daño?
Si este es el proceder humano
¿No vive en la ostentación,
mirando más al resto
que hacia si?

¿No sería entonces más recomendable
la parodía que la mordacidad?
Donde la primera exagera
aquello a lo que se abraza,
la segunda pretende
una victoria dañina
sobre aquello en lo que se fija.

Quien busca la flaqueza ajena
expone su propia debilidad
y quedará ciego y herido ante el espejo,
pues quién esgrime un cuchillo
no se da cuenta de que el filo mortal
está muy cerca de su propio cuerpo.

domingo, 16 de junio de 2013

54, Hermandad

Todo cae por su propio peso,
el río del tiempo
distribuye como debe todo en sus orillas.
La precipitación en las valoraciones
se convierten en juicios de valor,
los juicios de valor
dividen en buenas y malas a las persona.
¿Si siendo hermandad somos lo mismo,
como pueden existir diferencia de bondad o maldad?

Porque el miedo se alimenta a si mismo
y convierte al resto en causantes de nuestros trastornos.
Si en quien se dice inocente existe esta confusión
¿Cuales no habrá en quien podríamos decir
que su proceder es dañino?

Quién se exime de maldad y se coloca en la bondad
se hace miserable al ensalzarse por encima del resto
y confuso al separarse falsamente de la hermandad.
Quien se coloca tan alto y se compara
atrae sobre si las críticas.

Confuso y enfrentado no se puede perdurar
y se verán enemigos por todos lados.

¿No es mejor hacerse uno en la hermandad
y aceptar los errores ajenos como parte de su camino?
¿No es mejor no ensalzarse para no tener
que vivir preocupado de justificarse?

Por eso digo
que quien contemple el fallo ajeno como propio
vivirá en armonía y será una gran ayuda para el resto.