martes, 25 de septiembre de 2012

Dolor político


     De nuevo, mi esperanza política se hunde. Parece ser que no hay ningún partido político con el que yo pueda sentirme identificado y en el que pueda sentirme a gusto trabajando. Me da la impresión de que mi visión de lo que tiene que ser un partido y las bases que lo sustenten son alienigenas. Pero como quejarse sin aportar es cosa de mal gusto, ya que estamos por pedir, voy a pedir un partido que:

     Su fundamentos ideológicos se levanten sobre:
La búsqueda del bienestar de todas las personas, con independencia de su sexo, raza, religión, afiliación política, preferencia sexual o cualquier otro rasgo idiosincrático.
La igualdad de oportunidades y derechos en toda la ciudadanía sin merma de la diversidad entre sujetos.
El fomento de la conciencia, el sentido crítico, la libertad y la responsabilidad tanto en su militancia como en el resto de la ciudadanía.
La devolución del poder social, político y económico a la ciudadanía.
La oposición a la opresión ejercida por grupos de poder que pretenden el control de otros colectivos humanos para satisfacer sus ansias económicas y de dominación.
La honestidad en los planteamientos y acciones que realice.
La búsqueda del desarrollo completo de cada persona según sus propias necesidades.
La reflexión formada sobre ámbitos diversos, sin subirse al carro del seguimiento o la crítica del mismo sin un conocimiento adecuado.
El logro del voto como una demostración de confianza de la ciudadanía que ha de mantenerse y ser recompensado mejorando más el servicio del partido a la sociedad.

     Su actividad interna se canalice a través de:
Las opiniones e ideas seguidas y discutidas según la calidad de los argumentos que las respalden.
La ocupación de puestos y cargos en función de la diligencia, coherencia y responsabilidad con la que se desempeñen.
Las bases militantes del partido como el fundamento de toda acción, reflexión y pauta.
La humildad, autoconciencia y capacidad de crítica ante sus propias acciones.
La cumplimentación y coherencia hacia las bases ideológicas del partido en todo momento.
El repartimiento de responsabilidad y actividades de forma mesurada entre sus militantes.
La creación de organismos de apoyo interno a militantes con diversas necesidad, ya sean transitorias o crónicas.
La creación de comisiones que supervisen que se cumplen los criterios de convivencia, respeto y buenas prácticas dentro del partido.

    Su actividad externa se exprese a través de:
El seguimiento férreo de su programa electoral.
La respuesta inmediata a las circunstancias sociales, política y económica que así lo necesiten.
La búsqueda constante de alianzas y acciones comunes con otras agrupaciones cuando la meta común y la ideología de fondo así lo permitan.
La participación desde y con la ciudadanía en cualquier movimiento social cuando la meta común y la ideología de fondo así lo permitan.
La creación de organismos y comisiones dirigidas a atender las necesidades de la ciudadanía.
La permeabilidad del programa electoral a las peticiones de la militancia y la ciudadanía.

    Pero creo yo que pedir esto es como decir que uno se quiere vestir con el color que aún no se ha inventao.

domingo, 23 de septiembre de 2012

La naturaleza de la Divinidad

     Hablar de la Divinidad es algo difícil y farragoso, ya que la enorme cantidad de paradigmas que lo han intentado a lo largo de la historia es enorme. El acercamiento, compresión, seguimiento o rechazo a ésta a constituido uno de los pilares fundamentales de todas las culturas. Desde enormes panteones de dioses y diosas antropomorfizados, pasando por el monoteísmo absoluto del islamismo hasta el ateísmo actual. Sin embargo, hay una visión de la Divinidad que me resulta más interesante y profunda.

     La noción de Divinidad en brujería es profundamente distinta a la que suele tener el ciudadan@ de a pie y puede llegar a ser también divergente para quienes participan de estas creencias. La experiencia de lo Divino se filtra en todas las capas de la realidad, adquiriendo distintos significados según la faceta desde la que se mire. Así, se convierte en una creencia , animista, panteísta, politeísta, polar y monoteísta.

     En primer lugar, la naturaleza es algo vivo y todo lo que está en ella tiene su propia esencia y espíritu. Esto es distinto a que una piedra tenga conciencia de si misma o que le duela que la pateen. Los elementos de un paisaje forman parte de un ente mayor por la conexión, suma y sinergia de sus partes. Ver así el entorno obliga a quien lo mira a contemplarlo, ya no desde la indiferencia o la emoción estética, sino desde un profundo sentimiento de admiración y respeto. Esta noción de "vida" de todas las cosas y la reverencia a éstas es algo que en el shintoismo japones se capta muy bien a través del término "kami". No obstante, el animismo forma parte de las creencias chamánicas de multitud de pueblos, ya sean en África, el este de Europa o en Norteamérica.
     El sentimiento de convivencia con estas fuerzas de la naturaleza se ve magnificado por el hermanazgo de todas las cosas bajo el eterno ciclo en el Absoluto. Todas las cosas tiene una ligazón irrompible que en su comunión total forman el aspecto máximo, último y sagrado de la Divinidad. Así, todo lo existente forma parte de lo más sagrado.

     Junto a esta visión del mundo entran la creencia y devoción a distintas divinidades. Para empezar, las divinidades no son en si mismas, sino que son el resultado de combinar la visión cultural sobre un aspecto de la realidad con la idiosincrasia del devoto en el momento de intentar acercarse a un "canal energético" existencial. Éstas vías dan a lugar a la creación de multitud de dioses y diosas, ángeles, espíritus, santos y santas que aparecen en todas las religiones, pero que no obstante, corresponden certeramente a los mismos patrones. Para continuar, por si mismos, estos "canales" no tienen interés ni necesidad de inmiscuirse en la vida de nadie, ni para premiar ni para castigar. La forma o máscara que recibe adoración es más un modelo de orientación, virtudes y conductas que un juez cósmico.
     Siendo estos canales diversos, terminan por agruparse en dos, el masculino y el femenino. Quizás las etiquetas para describirlos no sean las más afortunadas, ya que fácilmente se mezclan con la nociones de género de masculinidad y feminidad. Podemos mirarlo desde el prisma chino del yin-yang "El yin es el principio femenino, la tierra, la oscuridad, la pasividad y la absorción. El yang es el principio masculino, el cielo, la luz, la actividad y la penetración". Hay que tener en cuenta que en el taoísmo, no existe el criterio de superioridad moral para cielo o luz, ni tampoco la división artificiosa entre materia y espíritu. También hay que añadir que todo lo que es yin tiene su parte de yang y viceversa. Gran parte del desarrollo personal y mágico en brujería constituye el desarrollo equipotencial de los dos polos, se tenga el sexo que se tenga.

    Finalmente, estos dos canales, como se puede intuir, son en realidad uno solo. La integración del "Dios" y la "Diosa" suponen el origen, mantenimiento, conexión y muerte de todas las cosas. En este equilibrio innato es donde se encuentra el Absoluto, que por su bastedad es totalmente incognoscible para la humanidad, pero que sin embargo, al pertenecer a él nos vincula con la más alta Divinidad y con el resto de la existencia.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Magia y otras cosas en las que no creeis


   No existe la magia blanca ni la magia negra y por no existir no existe ni lo que la gente llama magia. La vulgarización del término por la ficción, la predistigitación para impresionar a las masas y la ligazón con el poder religioso han alejado a la palabra de su definición y función original. La magia no es una vela a un santo, ni el poder de un conjuro en un viejo grimorio ni mucho menos un privilegio en la sangre de los elegidos. La magia no se materializa en forma de bolas de fuego, ni con objetos o quien la ejerce volando. La magia no siempre es efectiva, como no lo es el sistema eléctrico que enciende una bombilla o como tampoco lo es estudiar antes de un examen. La magia no es un recurso que soluciona los problemas en la vida de forma espontanea y perfecta. La magia no consiste en efectos portentosos, siempre será algo que la mente del profano o del no creyente pueda llamar casualidad, aunque pueda resultar un insulto a la estadística.

   La magia es el poder profundo de la voluntad cristalizada, tomando forma en las realizaciones más sutiles de la existencia. Contemplar la magia como un milagro lleno de luces y colores no es más que la consecuencia natural de haber dividido lo sacro y lo profano, la mente y el cuerpo, el espíritu y la materia. Todos los niveles existenciales están vinculados, haciéndose uno, y tienen existencia propia más allá de la pretendida base primigenia corporal.
   La magia forma parte del desarrollo de esta múltiple potencialidad humana. Con el entendimiento de la existencia de diversos niveles interrelacionados se trasciende la artificiosa división de los mundos. La compresión de esto permite poco a poco separar a quien investiga a si mism@ y a la realidad de las categorizaciones estancas y de la sobreestimación de unos cinco sentidos tan sobreexitados como atrofiados. La senda que abre esta perspectiva permite una compresión más completa de los sucesos, ya que no necesita del reduccionismo del cientificista, el psicologista ni el misticón. Acepta que en cada evento los condicionantes pueden ser distintos y que todos se relacionan con todos y mediante su experiencia accede a las explicaciones necesarias.
   Esta experiencia de la unicidad e interrelación sustenta la práctica de la magia y su porqué. Mediante el entrenamiento de la voluntad en sus diversas manifestaciones se logra llevar lo creado con ésta al resto de la realidad. Aunque por lo olvidado de la misma se considere extraordinario, de todo esto se puede entender que la magia es algo natural y común, pero difícil de entrenar y desarrollar, como otros tantos campos de aprendizaje de la vida.

   Fluyendo de la voluntad de una persona no tiene colores ni moral, más allá de las etiquetas que se le pueda dar, casi más para nuestra compresión y generación poética que para describir su naturaleza. Son las consecuencias y la intención lo que puede ser calificado como bueno o malo y en esto radica que quien practica reciba repercusiones kármicas por ello.
   Por otro lado, se encuentra el ritual y toda su parafernalia. Aunque suelan formar parte de todo acto mágico, la herramientas en si mismas no son mágicas. En todo caso pueden tener propiedades que potencien el acto mágico que se desea o estar cargadas o consagradas (o todo a la vez). Careciendo de voluntad, las capacidades de los objetos pueden ser diversos, pero por lo general, requieren una voluntad que las active.
   La magia puede ejercerse de varias maneras. Quién la practica sin apelar a nada más que su propia voluntad es lo que se conocería como un mago, quienes lo hacen apelando a una Potencia superior están dentro del grupo del sacerdocio y quienes combinan una y otras son practicantes de la brujería. Aunque esta conceptualización sea bastante tosca y los limites se difuminen, sirve bien para comprender estas realidades.
Esta distinción haría necesaria hacer otra. Otras capacidades, tan naturales como el respirar (pero tan poco desarrolladas como hacer cubos de rubik en 10 segundos), requieren de parte de esta voluntad, pero no se encuentran tan firmemente vinculadas a ella como las prácticas anteriores. Las capacidades de claravidencia y precognición no son magia. Son capacidades perceptivas que, de forma natural o entrenada, permiten a quien las usa percibir lo que aún no se está percibiendo. Estas habilidades usan diversas excusas como medio para proyectarse, como lo son el tarot, las runas, los pozos del té, etc. Cierto es que en estas herramientas en ocasiones se canaliza a Potencias que están asociadas a ellas, pero por lo general son trampolines para la "visión" extendida del consultante.

   La magia no es algo sobrenatural, ya que nada puede serlo. Existe todo un mundo, una mitad entera del tapete que hay que atreverse a descorrer. Esa mitad esta llena de Misterios que apelan directamente a la humildad de quien los explora. Tomar para si esos Misterios obliga a quienes lo transitan a saber que la incertidumbre es la vía más amplia y certera para el conocimiento. Solo quienes se atreven a quebrar de forma honesta la percepción heredada por la sociedad podrá verlos. Y solo quienes dejen atrás el ego podrán entrar en la trascendencia de permanecer sin ser.

lunes, 10 de septiembre de 2012

53, Sinceridad

Si tus palabras van a herir
más vale que mantengas la boca cerrada
pues sabiendo el daño que haces
no puedes alegar
que tu intención fuese buena.

Un consejo que no se pide
a corta distancia queda de la intromisión
una opinión exigente
es una máscara para la imposición.

¿Acaso tiene algo que ver
la sinceridad con la imprudencia?
¿Es necesario ser hostil
para ser honesto?

Fácilmente la sinceridad
es esgrimida como excusa
de pequeñas venganzas personales
y tienen más de veneno que de verdad.

Quién quiere bien,
ensalza el exito
y busca el porque del fracaso amigo,
practica la honestidad
pero no perjudica con ella.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

52, Hermandad


La Humanidad es una sola cosa
y aunque dividida en sujetos
corresponden a la misma naturaleza.

Quién niega su parentesco
queda solo
quién blinda su parentesco
crea sectas
quien acepta su parentesco
tiene armonía.

Quién bien obra
tiene tanto de humanidad
como quién mal obra.
¿Entonces, porque hacer
una distinción de esencia?
¿Porque convertir radicalmente
a unos enemigos
y a otros en aliados?

Los actos definen a la persona,
no obstante no son lo mismo que está
¿Si eso es suficiente para conocerlas,
para que tantos juicios de valor?
¿Si cada acción tiene una consecuencia,
para que atacar a la persona?

Quién acepta su hermandad,
es capaz de ver el acto
pero amar a la persona,
puede proteger a quien lo necesita
pero no lo ve como a un inferior,
se opone a quien daña,
pero no busca su destrucción.

51, Lucha


¿Como se puede luchar bien
si se tienen los brazos rotos?
¿Como se sabe contra que se lucha
si se está rodeado de tinieblas?

Dejar sueltar la rabia
solo trae más enfrentamiento,
atacar para satisfacer la propia ira
solo crea víctimas innecesarias.
La contienda se vuelve eterna
y el mundo se llena de injusticia.

Por eso,
aplaca tu crítica,
frena tu colera,
mira la raíz
y contempla el problema.

Solo quién conoce bien una planta
sabe que rama debe podar,
solo quien mira a las nubes
sabe porque falta el sol.

Quien lucha para demostrar que lucha
ha perdido la batalla antes de empezar.
El que quiere originalidad para ser único
es la más artificial de las personas.
El que habla para demostrar su saber
es el más miedoso de los ignorantes.

Entonces ¿Para que esforzarte
para demostrar que te esfuerzas?
¿Porque no levantar la lucha desde
la auténtica raíz de tu ser?
¿No hay más paz en la lucha
que se hace por si misma?

La obsesión por cualquier meta
desorienta a cualquier mente
y la hostilidad se hace perennemente manifiesta.

50, Camino


A quien ves maldad
te dice lo que tienes que hacer,
a quien ves bondad
te dice lo que tienes que hacer
¿en que se diferencian entonces?

¿Quién desdibuja su camino
y con su tierra te ayuda
a hacer el tuyo propio?
Quién así proceda será
quien busque el bien para ti.

El que se cree justo
constantemente dicta sentencia,
quien se cree bueno
a todos los compara consigo mismo,
pero en su interior viven con miedo.

Por ello ¿Deberías preocuparte
por lo que elocuentementen dicen unos y otros?
¿Que ayuda pueden prestar los que solo
quieren justificarse a si mismos?

Busca tu propia camino
mirando hacia tu interior
y vertiéndolo al exterior.