martes, 20 de diciembre de 2011

Y de como yo llegué a esto

Aunque ahora no sea un buen momento para que creer sea bien visto socialmente, un@ no puede dejar de lado lo que es por lo que los demás quieres que sean. Esta religiónfobia es hija de la mala obra de los monoteismos derivados de la religión del libro, especialmente del catolicismo y de la ignorancia acerca de lo que promulgan las que no están adheridas a éstas. El intrusismo del catolicismo en la vida diaria de occidente, el sionismo judío y el fanatismo islámico han teñido de color sangre la historia de la humanidad. Además, han sido las que han poseído la mayoría de recursos para la difusión de su mensaje. En un caso, por ser la religión oficial del mayor imperio de occidente, otra por contar con una cantidad de recursos abrumadora y la última por una curiosa mezcla de las dos anteriores, además de resultar un potente cohesionador social en el clima hostil del norte de África.


Otras religiones también son masivamente secundadas, sin haber convertido su historia en un caudal de sangre, aunque como toda obra del ser humano, en algún momento ha terminado por caer en el errores. Algunas de estas confesiones son el budismo, el hinduismo o las religiones tradicionales de zonas concretas. La lista de religiones resultaría casi inabarcable, en primer lugar porque aunque existan algunos grandes corpus generales que reciban un nombre, como cristianismo, después se dividen en ramas con grandes diferencias, que después dan lugar a otra serie de esquejes, que no necesariamente tienen que coincidir en algunos puntos que podrían considerarse esenciales. En segundo lugar, porque la experiencia religiosa bien desarrollada es intima y propia para cada persona y por lo tanto, una interpretación propia de los criterios que se le dan.


Mi travesía por este mundo empezó, como en la mayoría de casos de este país, por el catolicismo. Aunque hice la comunión con fe absoluta, en la misma semana me di cuenta de que el mensaje fundamental de Cristo tenía que ver con lo que hacía la Iglesia lo mismo que un huevo y una castaña. La costumbre que tenía desde hace tiempo de comerme los apartados de mitología de todas las enciclopedias me ayudó a entender desde muy pronto una cosa. A pesar de que nos muestran el folclore de otras culturas como caprichos paletos, la mitología de un pueblo no es una colección de cuentos hecho para entretener a los niños, es la explicación de la realidad, el sentir más profundo y la visión del mundo que deriva de ésta. Es una perspectiva en unos casos explicativa de las leyes del Cosmos y en otras un relato moralizante sobre las conductas humanas. Esa comprensión me hizo darme cuenta de que mis deferencias con esa doctrina inhumana, represiva y desconectada de su propio núcleo que es el catolicismo no era una cuestión única de mi y de esos locos que estaban equivocados del islamismo, los doctrinariamente retrasados del judaismo o los majaras rapados de túnicas naranjas del budismo, como en clase de religión me quisieron dar a entender. Esta última religión fue de las primeras que exploré, a parte de leerme gran parte de la Biblia. Al explorar en profundidad el libro sagrado del Catolicismo, concretamente al leer el Nuevo Testamento, me sorprendí al descubrir que las diferencias que yo notaba entre su mensaje y el de Jesús no era solo cuestión de apariencias, sino profundas, tanto, que contraría los contenidos más esenciales de su mensaje. A mi entender, tal y como se suele decir, si Cristo volviera, la propia Iglesia lo crucificaría de nuevo.


Cuando empecé a leer algunas cosas de budismo se sorprendió la diferencia que había entre lo que explicaban en las clases de religión y lo que realmente defendía esta cosmovisión. Muchísimo más sensata y coherente consigo misma que el catolicismo, me hizo preguntarme que más mentiras me habían contado. Revisar la historia benevolente de la Iglesia que nos cuentan es encontrar un camino empedrado de ambición y violencia, desde las decisiones del concilio de Nicea, pasando por las mutilaciones y torturas de la Inquisición hasta el colaboracionismo con los regímenes totalitarios que asolaron Europa. Por aquellos entonces, cayó en mis manos un libro que llamado “Jovenes y brujas” de Silver Ravenwolf, perteneciente a una religión neopagana llamada wicca. En breves palabras se podría decir que “surgió el amor”. Gran parte de mis nociones de vinculación con la naturaleza, amor entre las personas, deidades benevolentes y misticismo esotérico estaban reformuladas en ese manual. Y con 16 añitos encontré en esta religión un marco explicativo que me acompañó íntegramente un tiempo.


Pero todos los romances tienen un final. A los 19 investigué los orígenes más concretos de la wicca y la decepción me hizo darle una patada. Según entendí, esta religión fue creada por Gardner hará cosa de 60 años, con influencias tan sui generis como la de Alistair Crownley. No investigué lo suficiente, como más adelante hice, para descubrir que realmente Gardner no inventó nada, sino que reunión y reconceptualizó antiguas creencias paganas y que la propia wicca, en sus diversidad, evolucionó hacia formas más sensatas (como la de Ravenwolf) que la que el propugnaba, llena de escalones, grados y control. Y aquí empezó una corta, pero muy insatisfactoria racha de religionfobia y cientificismo que no lograba llegar a creerme, cuya principal base era el ambiente intelectualoide y trascendido del ambiente universitario y el cacareado mensaje en la facultad de la necesidad de ser ciencia para ser algo útil y de bien.


Finalmente, la cabra volvíó a tirar al monte, y tras unos meses de rechazo, volví a leer sobre budismo, me regalaron un Corán y, por primera vez, tuve noticias del taoísmo. Con el Tao the King en sus distintas traducciones, empecé a encontrar una sorprendente base común entre todas aquellas perspectivas religiosas que se centraban más en el desarrollo personal que en la imposición de normativas y jerarquías. Wicca, budismo (por ende hinduismo), taoismo (el original, no la versión actual) y cristianismo, no eran para nada visiones enfrentadas, sino manifestaciones con rasgos ideosincráticos de las misma necesidad y de los mismos sentimientos. En este punto, la confrontación entre religión y ciencia, me terminó de parecer un desatino enorme, que más tiene que ver con los ruidosos choques de los fanáticos (que son las personas que no han entendido lo que defienden y por temor tienen que erradicar lo distinto) de uno y otro bando, que con algo con un fundamento adecuado. También ayuda el hecho de que el catolicismo haya sentenciado a todas la personas que practicaron cualquier forma de conocimiento sin que esta obtuviera beneficio a lo largo de su historia.


El resultado de este viaje en la búsqueda de una definición sensata y consecuente de mi posición en el Cosmos ha perfilado un conjunto de creencias que nace del sincretismo y el panteísmo. Cinco son las palabras que podrían sintetizarlas: libertad, responsabilidad, naturalidad, utilidad y cambio. Por replicar al sistema imperante podría decir que tendría mis propios 10 mandamientos:


1- Desearás el bien de la naturaleza y del prójimo por encima de todas las cosas

2- La vida solo será arrebatada para mantener la vida

3- Obrarás por ti mism@ tomando la responsabilidad de tus actos

4- No consentirás opresión ni daño alguno

5- Serás fiel a tus promesas y no faltarás a la verdad

6- Buscarás dentro de ti en lugar de engañarte con el prestigio venido de fuera

7- Respetaras las creencias de los demás y buscarás las tuyas propias

8- De aquello que tengas, nada tendrás como propio frente a quien lo necesite

9- Serás agradecido con quien te beneficia y perdonaras a quien te dañe

10- No tomarás ni dañaras lo que no te pertenezca


Esto sería una directriz que para ponerla en pie solo se necesita algo de sentido común, siendo un pacto de mínimos bastante claro, cosa distinta es que sea fácil de alcanzar en la situación actual, por lo que en primer lugar habría que luchar por eliminar los impedimentos. No obstante, esto se puede ampliar, aunque en mayor o menor grado están recogidas en las 10 anteriores, excepto las de tienen un matiz religioso, por ejemplo:


Ningún título ni característica puede otorgar ninguna persona mayor dignidad que otra

Cosas como el Bien el Mal y el pecado no existen

Las personas poseen libertad de obra y consciencia, por lo que nadie debe forzarlas

No hay ningún ente que nos maneje, por lo que nuestros actos son nuestra responsabilidad

Todas las cosas forman una unidad a la que llamo Diosa

Todas las facetas del la persona han de ser respetadas y atendidas

Lo esotérico es una ayuda no una solución

Las creencias del ser humano moldean la realidad

Hay que dar voz a todas las opiniones, pero censurar aquellas que dañan o promueven la hostilidad hacia otros grupos humanos.

La libertad siempre está matizada por la responsabilidad de quien la ejerce y la libertad de quien recibe.


Tampoco creo que hacer un guión pormenorizado de lo que creo o dejo de creer sin dar más explicaciones interese a nadie, así que en otra actualización subiré el grado de misticismo y me meteré en este berenjenal.

lunes, 5 de diciembre de 2011

La crisis no existe

Esta canción se puede considerar la versión corta de todo lo que viene a continuación: http://www.youtube.com/watch?v=iWJ8II838ig



Nos están tomando el pelo y estamos muertos del gusto en el proceso. Si la circunstancia mundial es tan grave que las ministras italianas lloran por las esquinas ¿Porque no cambiamos el tercio? Porque, señoras y señores, esto es una pantomima derivada de la avaricia, la cabezonería y una falta de empatía aberrante ¿Como puede ser que unas inversiones, que son solo dígitos en computadoras, estén matando a tanta gente? Que nadie le parezca esto una idea desmesurada ni radical, es triste y meridiánamente cierto.


Hace tiempo, cuando la gente viajaba a caballo y llevaba espada, la codicia y las formas opresivas que la facilitaban eran visibles. Las invasiones de los pueblos "civilizados" a otras tierras como Roma lo hizo a la cuenca mediterránea, España con Sudamérica o Napoleón con Europa eran claras. Arma contra cuerpo o contra otro acero. A menos que hablemos de ninjas, la violencia era directa, frontal, clara. Pero ya sabían en Roma que para evitar los alzamientos no había nada como asimilar a la capital las mentes de los pueblos conquistados. Hacerles aprender su lenguaje, sintetizar su religión, "mejorar su forma de vida" (cosa peliaguda, si para mejorarla primero has tenido que cargarte a la mitad de la aldea) con el consecuente olvido de como lo hacían antes, comunicarles con carreteras y poner estatuas divinizadoras de sus dirigentes. No en vano muchos de los rasgos evangelizadores del catolicismo sistematiza estos procedimientos y mucho más tarde, los regímenes dictatoriales crean prolijas ideologías para confundir y engatusar a su población sin esfuerzo armado. Y así, la opresión, la violencia, el tener al resto de la población bajo la bota pasa de ser directa y física a ser indirecta e ideológica.


Esta forma de control obviamente no se dio en una sala a oscuras con hombres encapuchados, por atractiva que nos resulte la idea. Ha sido un proceso lento que se ha ido puliendo e invisibilizando a lo largo de la historia. El basamento de la misma se ha ido modificando. Desde que las tribus fueron sometidas por caudillos extranjeros y las mujeres postradas ante los hombres, la legitimación por sangre, como canal de transmisión de las dotes de poder y mando se ha perpetuado hasta recientemente. Esta primitiva base del feudalismo por lo común se encontraba imbricada con la noción de que en esa sangre también fluía alguna esencia divina que le daba el derecho de gobernar. En muchas culturas el puesto de sacerdote supremo y rey/emperador (con excepciones de algunas mujeres, como Hatshepsut en Egipto) era el mismo, llegándose a identificar con la divinidad. En occidente, este atributo coincida con la divinización del Emperador hasta que el Imperio Romano cayó. Ya con el feudalismo el rey/na o emperador/triz ya no es la divinidad en si, sino que ostenta este puesto "por la Gracia de Dios". Los privilegios de sangre establecían una diferencia abismal entre los escalafones sociales en aspectos fundamentales como el derecho a la vida. Pertenecer a la clase nobiliaria concedía una serie de eximentes que ya lo habría soñado más de un paisano tomado por la Inquisición.


Con la aparición de la burguesía en las ciudades y la perenne pereza de las clases regentes de Europa, este equilibrio peligra. Al convertirse la acumulación de oros y materiales preciosos como base de la riqueza del país, los banqueros de la época empiezan a poner su baza de poder en el escenario mundial. Por poner una pequeña muestra, Felipe II, hijo de Carlos V, en su momento ya se dejó sus honores en la financiación por parte de banqueros y prestamista, una deuda que arrastraría el Imperio más tiempo del deseable. Con el transcurso del tiempo y el aumento de poder del burgo y la potenciación del comercio de materiales exóticos de India, Japón, China y el descubrimiento de América, las iniciativas de inversión de capital en el expediciones al extranjero dio sus frutos. El panorama general era claro, unas monarquías cada vez más pusilánimes que dejaban más en manos de consejeros y asistentes que no lograban atender a los cambios y una burguesía que estaba encontrando su nicho en el nuevo mundo que estaba creándose. Finalmente, la clase burguesa, usando como arma y escudo a las clases pobres y obreras se levantaron contra esa vieja opresión con la promesa de crear unas sociedad más justas y libres. Este sería el nacimiento de las hipotéticas democracias y la abolición de la legitimidad absoluta de las monarquías.


Como bien se vio a posteriori, todas estas promesas de igualdad se vieron rotas y se quiso mantener la apariencia de su existencia con maniobras arteras. La burguesías sustituiría a los antiguos señoríos feudales en el control y gestión de las normas sociales, la ética, la moral, los sistemas productivos y la política. El modelo de Taylor, en el que la clase obrera está compuesta de zoquetes que deben atender al trabajo en cadena para producir más y más es el apoyado por unas clases pudientes y elitistas que en nada tienen que envidiar a Maria Antonieta y a su recomendación de que si el pueblo no tenía pan, que comiese pasteles. Un rancio romanticismo muy mal entendido actualmente empieza a sentir un profundo amor por las ruinas del pasado, los cuentos de una nobleza idealizada y el deseo de volver al pasado ante la modernidad que tanto le inquieta.


El desarrollo histórico y el avance en otros campos puso en bandeja la hegemonía absoluta de la burguesía. El desarrollo científico y filosófico se independizaba del sometimiento del catolicismo y se expandía por momentos. La técnica mejoraba la calidad de vida de unos y otros, aunque como siempre, los caudales de capital ponía en evidencia quienes se beneficiaron primero y mejor de estos avances. La coincidencia contextual dio y da la impresión de que la burguesía, el capitalismo y el liberalismo trajeron todos estos beneficios. Este discurso, tan bien empleado a través de la educación y otros medios carece de todo rigor histórico. Lo que si hizo la clase dominante es ponenciar aquellos ámbitos que le convenían para mejorar la calidad y cantidad de su producción. El ferrocarril como forma de transporte de mercancías si tuvo raudales de capital para financiarse, así como la búsqueda de petroleo. La financiación de la penicilina, las investigaciones de Bohr o el desarrollo de la teoría de la relatividad de Einstein (aunque de su derivación de la bomba nuclear si que fue bien financiada en el Proyecto Manhatan) no tuvieron el respaldo ni el amor de las clases pudientes. En todo este proceso, la burguesía vive en sus mansiones, en sus despachos y desde allí comanda a las legiones de obreros que no tienen más remedio que trabajar para ellos o morir de hambre. Mientras los primeros aumentaban sus ingresos y financiaban y dirigían el rumbo de las naciones, los segundos tenían que luchar por la adquisición de unas jornadas de trabajo de 8 horas o por la eliminación del trabajo infantil.


La concesión de derechos al ceder la patronal una parte irrisoria de sus beneficios otorga cierta sensación de justicia social. Esta imagen de mundo equilibrado y garantista da su más magnifico espectáculo con la creación de las grandes instituciones humanitarias, todas con la venia y bajo el control y la financiación de la clase pudiente. El mapa de la realidad actual podría sintetizarse de la siguiente manera mirándolo desde estos tres niveles:

Infraestructura o sistema de producción: Son el conjunto de mecanismos y centros de generación de los satisfactores de las necesidades humanas. Creo que no hace falta explicar ni demostrar que ni uno solo de éstos, descontando alguna pequeña cooperativa local, está en manos de la gente de a pie. Por el contrario, la clase enriquecida, mediante la competición hacia si misma ha jerarquizado su control. Teniendo el control de los mismos fundamentos de la satisfacción de las necesidades humanas sin que el resto de la humanidad (enormerrima mayoría de la sociedad) pueda participar en su gestión ¿como podemos hablar de igualdad?

Estructura: Es nuestro contexto funcional y organizativo más próximo. Creo que de nosotr@s nadie ha elegido los mecanismos con los que nos desenvolvemos, es más, encontramos molesta, incomprensible e impositiva toda la estructura burocrática que nos rodea. Cada iniciativa personal se ahoga en el mar de normas y reglas que hay que cumplir. Las relaciones personales se marchitan a causa del finalismo que todo lo impregna. Cada lugar para una cosa, cada momento para una actividad y las personas para ninguno. Cualquier acción debe tener su cauce gestionado por la administración o la recomendación de un experto o una institución para que su validez sea correcta.

Supraestructura o marco ideológico: Este nivel es crítico actualmente y es donde la clase dominante a sentado su poder y lo garantiza. La clase pudiente, empresarial (las de altos vuelos, no todas las empresas, obviamente) y enriquecida tiene en su control los medios de comunicación de masas donde proyectan sus ideales y valores. También llena el contenido de los libros que edita, de las películas que promociona y de los juegos que produce. El consumismo no es un fenómeno aislado o espontaneo, es la consecuencia de que la clase trabajadora haya interiorizado como buenos los valores de gasto y propiedad que la burguesía ha querido inculcarle. Los roles de género y demás enfermedades sociales beben de esta fuente forma directa. Un puñado de las actualizaciones de este blog hablan sobre valores y la ideología, así que no es interesante darle más coba a este punto.


Las derivaciones de esto son desagradables, pero hay que asumirlas para evitar la manipulación a la que nos vemos continuamente sometid@s. Un grupo extraordinariamente reducido de personas tienen en sus manos las fuentes de satisfacción de las necesidades humanas. Estas mismas personas son las que tienen en su poder la capacidad de gestionar la información que recibe la sociedad. Estas mismas personas son las que financian a la clase política. Estas mismas personas son las que han generado las leyes del mercado y quienes más las usan. Estas personas con sus propias leyes son las metido al mundo en una supuesta crisis.


De este conjunto también se extrae que esta clase es quien está dictando lo socialmente aceptable, de que derechos debemos gozar y que rumbo a de tomar el mundo. Mientras tanto, nostr@s hablamos de progreso y de una evolución social, siendo agentes pasivos que no se dan a si mismos la potestad de decidir y vivir, sino que espera a que quien manda sobre nosotr@s nos den algunos premios para que sigamos dentro de la fantasmagoría del mundo civilizado, libre y en equilibrio. Del mismo modo que la adquisición de derechos es una ilusión, materialmente demostrado ahora que nos los están "quitando", la crisis también lo es. Es esta crisis, que tiene a familias en el desahucio y la desesperación Que nos duele aquí mientras hemos estado permitiendo la explotación del resto de nuestra especie en otros lugares del mundo. Que ahora parece que todo lo agota mientras hemos permitido que devoren el medioambiente y el futuro de nuestra infancia. Es toda una mentira, una farsa. Es el código que la clase dominante quiere aplicar a la realidad como si fuese el único posible. Es el medio con el que se quieren demostrar que estamos sometid@s, que nos hemos creído su historia. Quieren romper la última barrera que les queda, que no es otra que para poder mantener a la sociedad sometida, esta se tiene que sentir cómoda y libre aunque sea mentira.


Están postrándonos desde abajo. Primeros los países empobrecidos de África y Sudamérica y los bloqueos a los países con modelos económicos y sociales alternativos. Después aquellos peor situados en sus rankings, seguidos de los de en medio y finalmente los más altos. Todos gobernados por sus tecnócratas, por un banco central mundial en manos de los que más tienen para su gusto y beneficio. Recordad lo que dijo Martin Niemöller:

Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata,
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a buscar a los judíos, no protesté, porque yo no era judío,
Cuando vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera protestar.”

Nuestra indiferencia y recelo, bien cultivada y cuidada por las oligarquías, son nuestros grilletes. Han sometido nuestra humanidad y la han ocultado tras multitud de necesidades artificiales y creencias vacías. Solo el retorno a nuestras verdaderas necesidad y la comunión que es consustancial a nuestra naturaleza humana puede eliminar estas cadenas y redefinir el mundo. Han sido demonizado nuestra naturaleza, nos han dicho que somos animales agresivos y dominantes. Recordad, que lo primero que nos han enseñado es a trabajar en pupitres separados en la escuela, a competir en el trabajo, a envidiar las posesiones ajenas, a encerrarnos en clanes y a enfrentarnos entre nosotr@s. Y todo, porque quienes ejercen la opresión y la violencia, no hay cosa por la que sientan más miedo y desdén que por el amor real y poderoso que todo ser humano tiene hacia los demás y si mismo en el fondo de su ser.

jueves, 24 de noviembre de 2011

La farsa de los celos

http://www.youtube.com/watch?v=JEBfkrylIX8

Existe en nuestra sociedad una bien cimentada cultura de los celos. No solo por los grados de intensidad, sino por la variedad de manifestaciones que podemos ver y por las fuentes que lo alimentan. En la construcción de celos influyen varias cuestiones que se malversan al ser unidas con unos intereses particulares. El cine, la literatura, la música, todo viene a confluir en la imagen de un amor puro, eterno, sin diferencias, perturbaciones o tercer@s. Un amor inmaculado que todo lo puede por el simple poder de querer. Este dibujo de las relaciones de pareja, para el gusto de los idílicos, se estropea y retuerce con las vicisitudes de la vida real. Pues bien, hermanos y hermanas, no hay mayor sarta de embustes, prejuicios, daños y conservadurismo que en este conjunto de supuestos.

La visión idílica e idealizada del amor, lejos de ser una hermosa experiencia es una dominatrix con arnés de cuero que sodomiza sin gusto ni alegría a quien la pretende. Esta forma de vivir las relaciones de pareja obliga a que las cosas se manifiesten y sean de una manera muy concreta. Cualquier alternativa a este proyecto precreado socialmente son vistos desde esta perspectiva como carencia de amor suficiente o como un defecto personal en la persona que no quiere o puede llevarlo a cabo. A pesar de que se reviste de emociones positivas y cuentos de hadas, resulta extremadamente reaccionaria y dañina, ya que ancla la interacción entre las personas en una forma ya obsoleta, sin permitirse reflexión crítica alguna o reformulación para adaptarla a las personas que se encuentran en ella. Esta forma de amar, ajena a las diferencias individuales, a las circunstancias y a cualquier alteración, resulta ser un camino ascético impracticable, ya que exige todas sus premisas desde el primer momento.

Su conjunto de molestares no se queda aquí, ya que la relación entre las personas no es igualitaria. Existen unos roles que han de cumplirse punto por punto. No he dicho hombre y mujer ya que esto también afecta directamente a las relaciones lgtbi. La perspectiva patriarcal de esta sociedad tiene ha realizar la estúpida pregunta que se basa en confundir sexo y género ¿Pero de vosotr@s un@ tiene que ser el hombre y otr@ la mujer, no? Para darle más encanto, resulta que este colectivo está tomando sistemática toda las pautas relaciones que ya se han demostrado venenosas en el resto de la población. Tras esta puntualización continuemos con los roles. En una banda cae la protección viril, el control y la obtención de los recursos. En otra, la satifacción de las necesidad, la sumisión y la administración doméstica. Los estereotipos heterosexistas siempre van a en este cauce. Hombre maduro bien situado que está con chica afanosa y sensible. Joven aventurero que rescata a princesa en torre. O la concreción real, hombre que trabaja fuera y mujer que cuida del hogar. Así son las exigencias del guion social con la consecuente irrealización de las personas que integran la relación.

Este juego del amor toma una serie de exigencias de facto, que viene a concretarse en los celos. Los celos a nivel emocional suponen el miedo a perder el cariño y aprecio de una persona por la presencia de otra persona o incluso alguna actividad. A nivel de actos, se concreta en la apropiación de la capacidad de decisión del otro@ miembro de la relación por parte de la persona celosa. Es decir, se toma el privilegio de decidir que puede hacer, decir, comentar, vestir, etc la otra persona. Con esto pretende reducir la tensión que le produce el miedo a perder a la persona aunque en el trayecto somete la voluntad de su pareja. En más casos de lo que resultaría sensato, el miedo real no es perder a la persona, sino perder la relación y la pseudocomodidad alcanzada en la misma. Esta forma de actuar se cimienta sobre algunas creencias:

- El amor dura toda la vida

- Existe una mitad para mi y debo encontrarla para realizarme

- Si me ama tiene que disfrutar más conmigo que con nadie

- Si me ama debe de pensar en mi constantemente

- Si me ama debe demostrarme constantemente que se preocupa por mi

- Si me ama debe de creerme siempre diga lo que diga y haga lo que haga

- Si me/le ama/o debe/o sacrificarse por mi

- Si le amo, debo de ser solo yo quien le de lo que le haga falta

- Si me ama debe hacerme caso en lo que le diga

- Si me/le ama/o debe/o saber en todo momento lo que necesita y piensa


Este conjunto de axiomas se suelen aceptar por si mismo, sin cuestionarlos ni tomarlos a revisión. Unos instantes de reflexión sobre los mismos lleva a cualquiera a concluir que difícilmente son alcanzables e imposibles de mantener y que en la mayoría de los casos conlleva la supresión del sujeto o de quien tiene delante. Por esto mismo, son extremadamente dañinos y desvían la relación y a las personas de su realización más honesta, natural y sencilla. No obstante, están profundamente arraigados en nosotr@s ya que sufrimos un bombardeo constante que pretende convencernos de la naturalidad, conveniencia y hermosura de los celos. Uno de los argumentos más repetidos es que quien no comulga con esta perspectiva, no tiene capacidad de amar y es una persona fría. Realmente es una clara equivalencia a la comidilla eclesiástica que reza que quien no es católico carece de ética y moral. Al fin y al cabo todos estos principios vienen de una fuente común.

Cuestionar la validez de los celos y del modelo de amor clásico en nada apaga los colores de la vida y del Amor. El Amor es una palabra demasiado amplia. Amor es lo que siente un padre o una madre por sus hij@s, lo que tiene quien practica un arte por su obra cuando lo hace con honestidad, lo que se siente en la amistad cuando es verdadera, lo que se siente cuando contempla la obra de la naturaleza, sea en un paisaje o al comprender su funcionamiento. Lo que se siente por una pareja también es amor, aunque la forma de manifestarse sea distinta en todos los casos dichos. Lamentablemente, lo que se nos vende como amor es una versión encorsetada del mismo, atenuada y casi ridícula que nos impide gozar de nuestra propia vida y explotarla al máximo. Una forma de amar socialmente conveniente, concreta y gestionable ( y no precisamente por nosotr@s mim@s).

Todo lo dicho tampoco hace desaparecer el romanticismo. El romanticismo no requiere de todos esos prerrequisitos, solo requiere de una profunda capacidad para conmoverse, dejarse emocionar y tener el contexto adecuado. De hecho, eliminar todos esos axiomas nos salva de la monopolización artificiosa que se ha hecho del romanticismo ¿No resulta llamativo que con frecuencia estas escenas se presentan en lugares caros, exquisitos y exclusivos? ¿Es que solo mediante un servicio caro se puede gozar de las grandes emociones de la vida? Que casualidad que el discurso social nos hable de esa potencia del amor y de su importancia, pero a la vez lo encorsete y nos haga sentir miedo hacia los demás, separándonos y poniéndonos en rutas concretas. Que casualidad que validen y presenten como buenas formas que son, ni más ni menos, control, artificio y consumismo.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Élites: Normas bien vistas para joder al pueblo

(A partir del minuto 2:00)
http://www.youtube.com/watch?v=F6sdCd0VTmQ&feature=results_video&playnext=1&list=PLADDC527A30BD1D93

Parte A: De lo esencial que se consideran las élites

Existe entre algunos sectores sociales la firme creencia de que algunos seres humanos, iluminados por la voz del más profundo conocimiento, son fundamentales en cada aspecto de la vida. Su palabra ha de recomendar la mejor opción y censurar las barbaridades que el vulgo acometería sin su sacrosanto consejo. Obviamente, el ser humano ha vivido en un periodo de oscurantismo que se ha disipado con el nacimiento de la Sabiduría que han traído. Parece mentira que la humanidad haya existido sin su guía y consejo.

Las élites, esos conjuntos de personas que se dedican a vivir tras torres de mamotréticos manuales, en glamurosas fiestas, congresos mundiales o avanzadisimos laboratorios, son l@s custodi@s de lo correcto. La praxis que recomiendan es la que separa la paja del grano, el culto del ignorante, el listo del tonto, el decente del indecente, el dandi del zarrapastroso ¡Qué sería de nosotros sin el valioso consejo del psicólogo que no necesita escucharte para decir lo que tienes que hacer! ¡Y sin el médico que cure nuestro cuerpo para que no tengamos que preocuparnos de saber ni donde tenemos las uñas de los pies! ¡Como desdeñar la relevantisima función del letrado de las lenguas que evita que caigamos en el terrible uso de los vulgarismos! ¡Como vivir sin haber escuchado antes las fundamentalísimas opiniones de los críticos de cine y arte! Sin todas estas personas de rigor que nos mantienen en el buen camino ¿que sería de nosotr@s?

Obviamente estaríamos perdidos en las tinieblas de lo académicamente incorrecto. Es decir, buscaríamos por nosotr@s mism@s lo que nos sería más natural y útil. Vamos, que seriamos personas felices y plenas. Pero menos mal que tenemos a las élites para que esta cosa tan nefasta ocurra. Es infinitamente más sensato atender a un modelo de conducta que sin pena (bueno, toda la de estar actuando de una forma prefabricada que te desvía de ti mismo@) ni gloria (vale, eso si, gloria, honores y reconocimientos todos los que hagan falta) nos pauten cada pasito hacia la dignificación social.

Pero no tas las élites atienden a los mismo principios, no equivoquemos la diversidad de finalidades en tan relevante casta, aunque sus orientaciones y finalidades se entremezclen. Las élites tradicionalistas, encargadas de que las formas se perpetuén, para que su visión del mundo sobreviva ad secula seculorum aunque no haya ninguna razón sensata para que sea así. Las élites del buen gusto y la sensibilidad no se nos pueden olvidar. Sus encarecidas recomendaciones sobre que ver, hacer y decir son un pilar fundamental para que estemos centrados en artificialismos vacíos y sin sentido. El tercer tipo es la élite ética. Sus dictados son fundamentales para saber que forma de afrontar el mundo es la más correcta y para localizar a l@s seguidor@s de otras perspectivas para aniquilarl@s y evitar que su corruptela manche el mundo.

Parte B: Del efecto real de las mismas

Fundamentalmente uno: el pueblo ha quedado desposeído de voz, dignidad y voluntad. Existen dos mundo separados, uno humillado y sometido al otro, el plano de lo cotidiano de rodillas frente al de lo excelso. Las vivencias diarias y comunes son consideradas menos importantes que las que otras personas, encumbradas por la fama o los estudios, pueden experimentar. Las expresiones del sentir popular son vistas como bajunas, ridículas e ignorantes, se manifiesten estas en formas artísticas, vivenciales o de creencias.

Mantenerse en el plano de lo cotidiano y lo sencillo se supone como una carencia de aspiraciones, ya que lo dignificante es buscar la relevancia en los ámbitos que previamente se han tomado como referenciales. Esto, como no podía ser de otro modo, conlleva la imitación de ciertas pautas para pertenecer al grupo de l@s enaltecid@s y huir de lo pauperrimo y ridículo. Obviamente todo esto tiene una serie de implicaciones profundas y perjudiciales.

El acceso a las élites supone siempre dar de lado a una realidad concreta, con el consecuente desprecio. No es nada frecuente que esto desenvoque en la deshumanización de quienes pertenecen a ese estrato supuestamente inferior. En el peor de los casos, se considerarían solo como mano de obra, ciudadanía de segunda, bestias que controlar y sacrificar si es necesario para el bien común. En el relativamente mejor de los casos, pobres personas descarriadas e ignorantes que requieren del la guía y ayuda de la élite en cuestión para despertarles a la verdadera realidad e instruirles.

Una cuestión que es origen y a la vez consecuencia de esto es la irresponsabilización de la ciudadanía. Aunque es indudable que l@s profesionales son de una necesidad inestimables, ya que han dedicado su vida o parte de la misma a desarrollar un tipo de práctica, nos hemos abandonado a la comodidad de la institucionalización de las necesidades. Toda persona debería tener la posibilidad de entrenares en el conocimiento de si mism@, los demás y el mundo, ya que esto y no cualquier otra cosa son los fundamentos del desarrollo personal y la felicidad. En lugar de esto, cualquier cuestión que tengamos que atender requiere del asesoramiento de algun/a expert/a en quien depositamos la responsabilidad de tomar las decisiones que a cada sujeto le correspondería. Esto atañe a casi todas las necesidades imaginables; salud, aprendizaje, gestión económica, relaciones personales, etc.

Además, no se pretende una exploración propia y personal, sino que atendiendo a la visión de que un grupo de personas posee un conocimiento y una práctica virtuosa por encima de la del resto, instruimos a la ciudadanía en ciertos ámbitos para que avancen en el camino que otr@s han marcado. Esta desviación de la responsabilidad de decidir por si mism@ y desde la individualidad dentro de una colectividad concreta convierte al ser humano en una marioneta cuya atenciones y esfuerzos se orientan a cuestiones ajenas que no emanan de si mismo.

La consecuencia última de esta división entre populacho al que repudiar y élite a la que imitar junto con la desaparición de la búsqueda del autoconocimiento y la autogestión es desastrosa. Ésta no es otra que un mundo en el que pequeños grupos de poder con intenciones aviesas han dictaminado cual debe ser la opinión pública, los objetivos de la ciudadanía y el curso de la historia.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Enfermedades de Transmisión Social


En nuestra sociedad hay una serie de enfermedades que afectan a una amplia franja de la población occidental. Estos molestares y malestares se propagan por contacto visual y auditivo a través de la interacción con elementos altamente contaminantes como la prensa tendenciosa, la televisiones sesgadas y el discurso de la autoridad opresiva. Cuando el patógeno entra en la mente del sujeto, los efectos no tardan en hacerse notar. Empieza por actuar de forma totalmente ajena a sus necesidades reales, ha entrar en un estado de tensión constante, temer a sus congéneres y ha seguir corrientes sociales de forma mecánica.

De curso lento e insidioso, la enfermedad convierte al ser humano es una máquina preprogramada que responde adecuadamente ante las demandas de los lideres de masas. La exposición desde la infancia hace que los trastornos creadas por estas estén firmemente arraigados en los sujetos. Las principales variaciones del patógeno son las siguientes:
- Bella indiferencia
- Perversión de los afectos
- Trastorno del sentido crítico
- Condicionamiento aversivo a la libertad
- Cainismo gregario
- Conformismo masoquista

Cada una de estas afecciones concretas, aunque suelen darse unidas, tienen unas manifestaciones propias y concretas que las hacen fácilmente reconocibles. Aquí sus especificaciones sintomáticas:
- Bella indiferencia
Esfuerzo consciente por ignorar lo que sucede alrededor de un@ mismo@ mientras no se sienta el/la sujeto en cuestión afectad@ por ello, conteniendo la ingenua creencia de que las cosas no se encuentran interconectadas y por lo tanto, el daño ajeno no nos es propio.
Manifestaciones concreta:
- Ver el telediario mientras se come y no atragantarse en el proceso
- No defender los derecho y beneficios ajenos porque no repercuten de forma directa en el/la afectad@
- Consumir sin interés de conocimiento productos que provienen de la explotación ajena
- No participar en modo alguno en actividades que sirvan para el bienestar ajeno
- Saber que estás dañando con tus actos a alguien y verlo bien porque tu te beneficias
- Perversión de los afectos:
Conjunto de esquemas altamente distorsionados que plantean al/la afectad@ tener una serie de emociones ante situaciones, eventos o personas que en nada tienen que ver con los que realmente le suscitan, en virtud de seguir una pauta social recomendada con la que designarse como una persona correcta y equilibrada.
Manifestaciones concretas:
- Preocupación excesiva por la estética, el conocimiento y los productos tecnológicos
- Perdidas de sueño y tranquilidad por la adquisición de fama y reconocimiento
- Enamorarse en falso de personas con el que el/la afectad@ solo quiere acostarse
- Acostarse con personas de las que el/la afectad@ quiere enamorarse o ya lo está, evitando llegar a más
- Temer perder a personas cuando estas ni se tienen ni se poseen y sus afectos tampoco
- Sentido de la culpabilidad egocéntrico que absorbe todo el malestar ajeno innecesarimente
-Desarrollo de la soberbia para encubrir miedos y culpabilidad
- Trastorno del sentido crítico
Supresión de toda capacidad reflexiva en virtud del mantenimiento de una premisa fundamental que está a todas luces contrapuesta a la experiencia y a las vivencias personales. Con frecuencia desemboca en el enfrentamiento entre afectad@s de distinto signo o la agresión contra gente que no mantienen su premisa fundamental.
Manifestaciones concretas:
- Renovación de los procesos inquisitoriales desde perspectivas religiosas y científicas
- Incapacidad de mantener una conversación que no consista en dar o recibir la razón.
- Reincidencia en el mismo error desde la primera vez hasta la defunción de la persona
- Defender a los partidos mayoritarios como si diesen de comer al/la afectad@
- Condicionamiento aversivo a la libertad
Intentos desesperados de la persona que lo padece de evitar tener que tomar elecciones de forma consciente y comedida, por lo que acepta la ruta marcada por la sociedad que le rodea ante la incertidumbre de la novedad y la experimentación de distintas posibilidades.
Manifestaciones concretas:
- Dedicación compulsiva a un reducido número de actividades de forma rutinaria.
- Mantenimiento de un puesto laboral o de una relación que ni interesa ni conviene al/a afectad@
- Desestimación de toda opinión o situación que plantee una alternativa al plan ya trazado
- Ataques de nervios ante un plan que no se ha podido cumplir a rajatabla.
- Evitación de tomar cualquier acción o plan ante la posibilidad de elegir o tener que hacerlo si todo no surge según lo previsto

- Cainismo gregario
Tendencia a diferenciar entre próximos, semejantes y buenos y ajenos, distintos y malos y en base a ello, tomar todo para el propio grupo y buscar el daño, desprecio y deslegitimación de los restantes. La formación de estos grupos se realiza en base a criterios tradicionales y de excelencia sin fundamentos que olvidan que en esencia, todos somos personas y que poseemos igual dignidad, respeto y necesidad de ayuda y buen trato.
Manifestaciones concretas:
- División de la sociedad en frentes con las siglas de partidos que en esencia hacen lo mismo, pero "los otros son los malos"
- Odio exacerbado a Justin Bieber, Miguel Carcaño o a cualquier otro sujeto que los buenos hayan designado como malvado o estúpido y al que odiar para demostrar la propia decencia
- Formas de odio concretas como la xenofobia, el machismo, la homofobia o el enfrentamiento entre canis y pijos o entre taurinos y antitaurinos
- Creencias en ciertas personas de la tercera edad de que los inmigrantes pobres tienen trabajo antes que los autóctonos y que gastan el dinero de la seguridad social

- Conformismo masoquista
Tendencia humana a mantenerse en una situación de daño, malestar o explotación con el pretexto de temer unas consecuencias peores ante su rebelión. Lo frecuente es que la situación empeore por si misma y el/la sujeto afectad@ repita lo mismo en cada cambio de situación.
Manifestaciones concretas:
- No secundar ninguna movilizacion social de interés para el/la afectad@ "porque realmente no vale para nada"
- No encarar actitudes propias y ajenas que poco a poco nos van destruyendo
- Aceptar abusos de autoridad aún teniendo las normativas y leyes de su parte

Se puede apreciar que este conjunto de síntomas son altamente disfuncionales y dañinos. Conviene no ser expuesto su diagnóstico a l@s sujetos de forma repentina ya que puede desencadenar en l@s mismos respuestas altamente agresivas que pueden abarcar respuestas como las siguientes:
- Hace tiempo que olvidaste lo que es sentir
- A ti lo que te pasa es que eres fe@ y tienes envida
- Yo con esta perra comunista no tengo nada que hablar
- Será que te sobra el tiempo para meterte en eso
- Es que no hay otra opción
- Tu lo que eres es un/a burqués/a que no entiende de trabajo
- O blanco o negro a mi no me vengas con matices
(o simple y llanamente una hostia en casos de especial afectación)

Para la prevención y tratamiento de estas enfermedades hay una amplia constelación de técnicas. No obstante no corresponde a este capitulo el desarrollo de los mismos.

sábado, 20 de agosto de 2011

Pobre de quién no sienta la alusión...

El mismo error una y otra vez. Alzáis el pensamiento, la palabra y la mano contra vuestras hermanas y hermanos. Armados con la soberbia de la Verdad y la indiferencia de la crueldad no os importa si dañáis, porque vuestra virtud está por encima del bienestar del resto. Armados de cólera y de indignación arremetéis contra todo lo que sea necesario. No importan las creencias, el origen, las motivaciones, solo que vosotros y vosotras llevais la razón y el resto no. Complementáis vuestra clarividencia con la coletilla de "la letra con la sangre entra" y cualquier descalificación, cualquier ataque es válido si sirve para ilustrar vuestra profunda sabiduría.

Quien quiere bien no hace mal y quien practica el desprecio hacia los demás pierde la posibilidad de beneficiarlo ¿O es que acaso solo importa beneficiar a los que son como tu, quienes piensan como tu, a quien llamas familias y amigos? ¿Como se puede vivir así, teniendo que forjar pactos de fidelidad y desconfiando del resto? ¿Es que ha sido la confrontación y la enemistad lo que ha hecho que el ser humano avance? ¿Es que los pecados gemelos de Hiroshima y Nagasaki reportaron algún beneficio? Que triste es apreciar más unas muertes que otras, incluso celebrarlo. No hay muestra de que se está más perdido que amar la muerte cuando se está en la vida.

Pobres de quienes tienen tanto odio que no ven lo que de semejante tienen con quien repudian. Pobres de quienes tienen oídos y ojos que tapan para solo ver lo que les interesa. Pobres de quienes tienen tanto miedo que se mienten para no darse al mundo ¿Es que no queréis un alto en el camino? ¿No queréis paz con la que vivir sin temer ni sin vivir enajenados de la vida? ¿Realmente necesitáis confirmar una visión del mundo que ni a vosotros os llena?

Mentiras y enfrentamientos, escándalos y robos, intolerancia e imposición, lideres religiosos y sacerdotes de la ciencia, deportes y prensa del corazón, tradiciones arcaicas y programas infantiles... ¿porque tanto veneno escondido? ¿Porque tantas enseñanzas para la deformación y el autodesprecio? ¿No es mejor conocerse de verdad y conocer quien de verdad es el otro que seguir modelos y enseñanzas que te hacen ser quien no eres? Y si no es suficiente con esta carga nos convertimos en el guardián de nuestro hermano, para que cumpla con la exigencia de la norma, la misma que nos produce malestar e infelicidad.

Paremos un momento, por una vez, dejemos de hacer aspavientos y dejemos de juzgar a todo el mundo, incluso a nosotros y nostras mismas. Realmente ¿qué es lo que tanto tememos para que no encontremos ni un momento de tranquilidad? ¿Ni un solo instante en el que no nos rebosen en la boca palabras de desprecio hacia el resto? ¿No estará fallando algo si es que todos nos sentimos iluminados por la Verdad pero tenemos el mundo a oscuras?

Eslóganes vacíos, justificaciones vanas y dogmas esclavizantes, todo simplemente por no querer comprender ni practicar el respeto, la convivencia y el amor con/hacia quienes tienen derecho a ser, pensar y vivir como son y en paz. Y más triste aún, no aceptar esto por puro deseo de revancha, remontándose a los errores de los otros para poder cometer los mismo errores.

lunes, 15 de agosto de 2011

44, 45 y 46

44

Quien elige acompañarse de pensamientos tristes

tintará sus ojos de colores oscuros

y nada saciará su melancolía.


Si las penas vienen y van

¿Porque prestarles más atención de la necesaria?

Todos los huéspedes son buenos invitados

pero se vuelven prisioneros

si los obligamos a quedarse

y retener lo que debe partir

nunca da buenos resultados.


¿No es envenenarse a si mismo

dejarse clavadas las espinas?

¿No es incluso más lamentable

dejarlas para lucirlas?

¿Quien puede caminar el sendero

cuando las llagas cubren sus piernas?

¿Como se puede curar una herida

si en lugar de tratarla

se la roza y admira

empeorándola aún más?


Quién busca el aprecio por su pesar

solo obtendrá la compañía

de quienes quieren reconocimiento

por sus muestras de misericordia.

En semejante compañía

¿Quién podrá apreciar la vida

si siempre se demora

entre quejar y consuelos?

¿Como podrá tener libertad

se se ha convertido en cárcel y carcelero?


45

Grande es nuestra creatividad

para elaborarnos deficiencias

y mayor aún,

nuestro ánimo para temerlas.


Si cada ser humano es distinto

¿que utilidad tiene la comparación?

Si no nos conocemos

¿como sabremos nuestros defectos?


¿No es acaso,

compararnos a un modelo

lo que nos hace percibir defectos?

¿No es por un criterio de perfección

que creemos ver lo que es imperfecto?


¿Que bien nos puede hacer

mirar hacia afuera

y tomar una pauta ajena

en lugar de hacia dentro

y descubrir nuestra vía propia?

¿No es entonces más útil

no despreciarnos

y tomarnos como somos?


46

Es frecuente en las personas

actuar de dos maneras.

Siendo cada ser humano

como un diamante,

tendemos a ocultarnos o a lucirnos.


Al temer el desprecio y no conocernos

nos tapamos y encubrimos

no dando nuestra virtud al mundo,

mostrándonos cabizbajos y malhumorados.


Al temer ser ignorados

y tener falsa imagen

nos exhibimos y actuamos

llenándolo todo de palabras vacías

o cortando con nuestras aristas


¿No es preferible la simpleza

de dar lo que somos?

¿No es que por cavilar

y ajustarnos a las expectativas

caemos en el artificio?

Si todo diamante es hermoso,

solo necesita su propia luz para brillar.

sábado, 25 de junio de 2011

Alegato a favor del Orgullo y la Dignidad

http://www.youtube.com/watch?v=zfCzP8FJma0

Mañana ( o ya casi más bien hoy) es una una fecha crítica y polémica. Se celebra aquí el día del Orgullo y la marcha reivindicativa y festiva recorrerá las calles de mi tan castiza ciudad. Reconozco que antes me resultaba muy molesta esta celebración, casi como varias efemérides que no tuviesen el conveniente beneplácito del público. Pero mi opinión ha cambiado bastante, por fortuna para mi. Puedo suponer que haber pasado 7 años de mi vida como estudiante en un colegio católico, en el que la flexibilidad y la tolerancia solo eran trajes para los domingos, tiene algo que ver.


Hay mucho motivos para defender este día, muchos más que faltas por los que censurarlos. Los alegatos esgrimidos siempre son los mismos, con el mismo tono y por bastante gente, pero mil lemings pueden estar rotundamente equivocados. Nuestra sociedad se ancla en lo normativo, lo regularizado y lo establecido. Pautas fijas y formas concretas con las que conducirnos en la vida que se identifican con lo justo, bueno y bello. Lo demás es una curiosa excentricidad con la que divertirse en el mejor de los casos y un acto de repugnante que destruir en el peor. En esta marea de hombres y mujeres grises, cada uno con sus deberes, obligaciones y rutinas, todo debe estar estipulado y la innovación solo es bien acogida cuando sirve al patronato de los que pisan nuestros cuellos. Pensad en quienes acceden a los puestos de poder en política, economía y educación ¿Personas innovadoras, personas que trabajan por el bien común, personas de impecable recorrido ético? La respuesta es no y creo que eso bien lo sabe a estas alturas todo el mundo.


La fiesta del Orgullo es la fiesta de la aceptación, el momento en el que cada cual toma sus prendas más estrafalarias, sus actitudes más exageradas y su dolor lo viste con más trajes y maquillaje que nunca, si es lo que le apetece. Es un momento maravilloso en el que se rompe con las actitudes establecidas y lo políticamente correcto ¿Porque ha de ser una proclamados unos derechos y una dignidad desde sobriedad y el silencio? ¿Porque las personas de bien son racionales, sobrias y calmadas y no hacen nada que contravenga la norma de la sociedad bien pensante? Mirad la sociedad, mirad nuestra cultura y donde estamos. Es esa forma de vivir y actuar el cepo con el que el poder nos ata y nos somete, porque si no eres de una forma, si no actuás de una manera, no eres una personsa de bien. Pues perdonadme, pero prefiero caerme a un pozo antes que ser reconocido por quienes llevan este barco como uno de los suyos.


Es esta sociedad hipócrita la que obliga a los manierismos, la que no quiere ver la homosexualidad en los campos de fútbol, la que quiere ver a una lesbiana como una camisa de cuadros y unos vaqueros, la que no comprende lo hermosa que puede ser una transexual y que un transexual también es viril. Es esta cultura la que nos encorseta, la que nos empuja a ser de una forma lo suficientemente alejada de la norma que ella misma impone como para podernos señalar con el dedo, para que nos excluyamos en getos donde nos nos insulten ni maltraten, para que necesitemos un día en el que reivindicar nuestro honor y orgullo por ser lo que somos. Y después de eso, mirarnos con desdén y decir "Pues no quieren ser normales los maricones estos ¿para que se comportan así y para que quieren un día?"

Maldita sea la hora en la que yo quiera ser como quien habla así, que desde la doctrina del poder y la infelicidad de su existencia rechaza lo que tiene tanto del resto de la humanidad como él o ella. Esta castración continua tiene que tocar a retirada. Este deseo de asimilarse al mundo gris que algunos promocionan debe cesar. Ese mundo en el que se venden armas a países a los que les robamos los recursos, para que en su guerra, el expolio le resulte más barato. Ese mundo en el que patentes médicas son compradas por respetables multinacionales para que sus productos sigan en el mercado. Ese mundo en el que cuando unos vecinos se pelean nosotros subimos el volumen de la televisión para aislarnos de nuestra propia humanidad.


Esta es nuestra guerra y bendita sea nuestra trinchera, porque en ella no hay pistolas ni cuchillos ni alambre de espino, hay tacones, purpurina y música. Nuestra batalla la libramos día a día y en esta ocasión destacada, algunos de mis hermanos y hermanas que viven este conflicto, muestran sus trajes y armas para la contienda, cuya capacidad no es la de blindar su cuerpo ni dañar el de los demás. Es la de sorprender, la de admirar, la de animar, la de guardarse en este día el dolor y la confusión que llevamos dentro en esta oscura nación. La de custodiar nuestro dolido amor por el rechazo de amistades, profesores, jefes, compañeros y familiares, a favor de una efemérides en la que recordar que nuestra dignidad es tan buena como le cualquier otra persona y que un traje de chaqueta, como entendemos nuestro sexo o con quien nos acostamos no nos hace mejores ni peores que el resto.

viernes, 24 de junio de 2011

El valor de la la palabra

He tomado una opción que me lleva a un paso más allá: prescindir de nombres y categorías. No solo por recomendación del Tao, sino por lo que estoy viendo en cada diálogo que tengo. Somos imprudentes e impositivos. Vemos nuestro uso del término y como si fuese una trinchera nos fortificamos tras él para gestionar el campo de batalla de nuestra discusión. Mucha gente teme a ciertas palabras y ciertamente lo hacen porque desconocen el significado que otras personas le dan ¿pero es un error?

Me pregunto tras tanto debate si acaso mi predisposición enciclopédica por ajustar los términos a las diversas definiciones de las ciencias o la RAE no es sino una forma de perpetuar la hegemonía de ciertas perspectiva. Se que muchas personas de las llamadas "respetables" me dirían que uso los términos de formas precisa ¿pero eso es lo que quiero? ¿Quiero que las eminencias me den su respeto? ¿Quiero formar parte de los justos y los sabios? Creo que no. Creo que quienes podrían asentir por lo académicamente correcto de los términos no aportan nada con su dogmatismo para una comunicación horizontal. Lo he comprobado, lo que se defiende y plantea desde una clave "estudiosa" no sirve en la cotidianidad. El criterio científico se supone aséptico e inflexible, pero la vida no lo es, la relación entre las personas tampoco.


Quizás mejor que un "no" sea un "¿qué entiendes por?". Lo contrario es mantener que por manejar una etiqueta de una forma u otra ya llevas la razón per se. "No, tu no sabes de lo que hablas, no has estudiado, no lo has leído, no lo has visto" ¿Acaso no es esa la forma de hablar de quienes han plantado sobre nosotros el yugo del pensamiento Único? ¿Pretendemos ser quienes suplanten los criterios de verdad de una pirámide por otra, en la que como una nueva hermandad de inquisitorial dictemos lo correcto y lo incorrecto? Me da escalofríos darme cuenta de hasta que punto lo que llegamos a hacer es girar la rueda de forma cíclica. Proponer un lavado de cara en la que el Poder sigue siendo el Garante del Control.


Debemos cambiar la visión que traemos de nuestro entorno. El Poder que debemos desear debe ser el Garante del Servicio. Que aquello que tengamos sea para favorecer a los demás. Manejar los conceptos para usarlos como indicador de cuanto sabemos y cuanta razón llevamos solo sirve para imponer, no para comprender ni ayudar. Obviamente el lenguaje se compone de un pacto común para la comunicación, pero la palabra tiene sentido denotativo y connotativo y en algunos casos, uno de ellos tiene más presencia que el otro, e incluso lo sustituye. Por eso, expulsar las ideas de nuestro interlocutor tiene sobre el término, como si fuese un exorcismo, nos alejará del que y el porqué piensa y actúa de cierta manera. Es mejor agotar la fuente de las preguntas y así avanzar en el conocimiento mutuo y sobre el asunto del que se habla.


La humildad, la ayuda y la dignidad son los pilares sobre los que deberíamos apoyarnos cuando tratamos a alguien como un igual en condición y derechos.

miércoles, 1 de junio de 2011

Breve síntesis sobre patriarcado y feminismos

El sistema ideológico imperante en nuestra sociedad es el patriarcado. Existe una bibliografía muy amplia en muchos sentidos sobre esta temática y esto solo pretendes ser una brevísima introducción para aquellas personas que estén interesadas en conocer algo del mismo. Una primera aclaración en la que enmarcar toda esta reflexión resulta necesaria. El ser humano es un ente intencional, ideológico y político. Todas sus acciones van enmarcados en una serie de valores dentro de los cuales se maneja, empleándolos de guía y explicación para cuestiones tan relevantes como la propia identidad.


El patriarcado en si mismo engloba un amplísimo conjunto de edictos que gestionan de fondo el resto de valores que le son subordinados. Podríamos sintetizar sus principios en dos: poder a través del sometimiento y discriminación. Cuestiones como la obediencia a los mayores, el servilismo de la mujer frente al hombre o la opresión que un jefe está "autorizado" a ejercer se podrían englobar en el primero. La discriminación supone un contundente mecanismo de "criba" mediante la cual se estipula quien debe gestionar el poder. La discriminación jerarquiza mediante una serie de características personales que sujetos quedan dentro del endogrupo (colectivo a la que pertenece la persona referenciada) y el exogrupo (los ajenos al mismo), por lo tanto los que son equivalentes a uno diferenciados de los que son distintos. Con vara se mide quien es más próximo y quines más lejanos y por lo tanto menos válido o incluso menos persona.


El patriarcado ha seleccionado una serie de características que ha de poseer un sujeto para poder detentar el poder. Estas podrían englobarse bajo el termino de masculinidad; fuerza, agresividad, potencia sexual(identificada con el tamaño del pene en muchos casos), capacidad coercitiva, racionalidad, frialdad emocional, capacidad adquisitiva y frialdad emocional. Por otra parte encontramos los valores de la feminidad propugnados por el patriarcado: sumisión, servicio, emocionalidad, delicadeza, capacidad para el cuidado, fertilidad y gestión del hogar. Este repartimiento de roles resulta lógico si tenemos en cuenta que se pretende una consecución firme de la mujer sobre el hombre. Esto se puede motivar por una cuestión extremadamente simple: la mujer es la base del sistema productivo ya que ella es quien trae a la mano de obra, los guerreros, artesanos, técnicos, etc. No resulta extraño que la mujer fuese moneda de cambio y que en varias culturas las concubinas fueran un símbolo de prestigio y posición.


No solo la mujer encuentra discriminación y sometimiento, ya que el patriarcado pretende lograr una jerarquía solida y fuerte. Por ello, aquellos sujetos que salen de la definición de masculinidad/feminidad establecida sufren persecución por parte de aquellas personas que propugnan este sistema. Homosexuales de sexo masculino, lesbianas y transexuales son un ejemplo de ellos. La inquina que desde el machismo se tiene a la homosexualidad masculina se debe a que el sujeto se encuentra excluido del sistema reproductivo, perdiendo uno de los papeles considerados fundamentales. Viéndose identificado entonces con el papel femenino, es obligado a seguir las pautas de éste y es demonizado como lo que ningún "hombre de verdad" debe ser.


Estos mecanismos de control y separación en jerarquías gradúa todos los sujetos. Así lo más próximo se considera más digno y respetable que lo que pueda resultar más ajeno. Por poner un ejemplo, las familias nobiliarias se basan en este principio de cercanía e identificación, considerándose la herencia de sangre la obtención de las características que hacen merecedor del puesto de cabeza de familia al primogénito. Por ello toda variación de lo normativo se considera algo a despreciar o a destruir. En si mismo esto es otro mecanismo de regulación, ya que elimina toda diversidad que pueda amenazar el orden establecido. Se puede ver que el patriarcado establece una rutas y pautas de forma insidiosa en los sujetos. Estos efectos resultan castrantes tanto para hombres como para mujeres, aunque a estas últimas son las que terminan sometidas y maltratadas.


Esta ideología, por extendida y habitual resulta invisible. Una gran cantidad de sistemas establecidos desde tiempos pretéritos, a parte de los ya comentados actúan para que desde la máxima naturalidad se mantengan. La educación infantil empieza a discriminar desde bien pronto a los sujetos. La actividades y entornos son bien diferentes según las gónadas del bebe. A los niños le corresponde el azul, los juegos rudos, las armas y los superheroes, a las niñas el rosa, los juegos de cocinitas, las prendas de vestir y las princesas. Es fácilmente observable en cualquier reunión familiar como lo expresión "eso no es de niño, eso niñas, a ver si vas a ser mariquita" aparece ocasionalmente para censurar al niño y encaminarlo al "buen hacer del hombre". De esta forma y sin que nos demos cuenta encaminamos a nuestra infancia a una diversificación que no tiene mucho que ver con su sexo y que es lo que se conoce como género masculino y femenino, cuyas características se han enumerado arriba. Por lo tanto, en lo más intimo de la fundamentación de nuestra identidad se establecen unas formas de actuar, pensar y sentir. Cuentos y películas infantiles también ahondan y ofrecen modelos de diferenciación a nuestra infancia y adolescencia.


Otro de los mecanismo empleados es el lenguaje. Una breve visita al diccionario de la real academia de la lengua pone de relieve inmediatamente que el lenguaje no es neutro. Sustantivos y adjetivos que en el caso masculino son de valoración y apreciación en el femenino suelen describir a la mujer como puta o perversa. Si tenemos una mayoría de términos positivos para unos y la mayoría peyorativos para las otras, no es difícil llegar a la conclusión de la opinión que por debajo de cuerda se tiene de la mujer.

Además, la cuestión controvertida del neutro es uno de tantos mecanismo de los ya enumerados. La elección del masculino frente al femenino denota lo que la historia nos muestra. Las mujeres son percibidas como sujetos pasivos y por lo tanto nada destacables. Si no hacen nada no deben ser nombradas. Además, en caso de haberlo hecho la autoría queda en manos de los hombres que si son destacados en el colectivo. El efecto de esto es fácilmente apreciable en la lectura de cualquier texto, en el que al leer un apellido sin nombre, inmediatamente consideramos que es un hombre.


La historia (y el presente) también nos muestra que las mujeres poseen vetados ciertos limites por lo que los hombres caminan sin problemas. Emanando de las características atribuidas al género, a la mujer le corresponde unas labores distintas y siempre por debajo de un hombre. En el terreno de lo laboral es lo que se conoce como "techos de cristal". Debido a que los mecanismo del patriarcado y el machismo son implícitos a nuestra mentalidad, de forma explicita se manifiesta que las mujeres pueden acceder a cualquier puesto, pero lamentablemente, una revisión de las estadísticas muestra como el sueldo y los puestos son de mayor calidad para mujeres que para hombres.


Todo esto viene a mostrarnos que el patriarcado, ideología conservadora, imperante e implícita opera en nosotros en todos los ámbitos, promueve una construcción identitaria prefabricada e incompleta, unas relaciones protagonizadas por el enfrentamiento y la dominación y una tendencias desmesurada a la exclusión y la estigmatización. Estos valores, subyacentes a todos y todas, favorecen la irresponsabilidad y el egoísmo, protagonista de estos tiempos y de las actividades tanto intimas como públicas. Al ser un sistema cerrado que solo permite la promoción de aquellos sujetos que poseen ciertas características, en la cúspide del sistema se encuentran aquellos, y también aquellas, que responden al perfil opresor, egoísta y dañino de la masculinidad patriarcal. Por ello, no es extraño que quienes se encuentran en la cúspide de partidos políticos, instituciones o bancos tengan una notable carencia de escrúpulos y despreocupación por el bienestar ajenos.


Como respuesta al patriarcado aparecen hembrismo y feminismos. La primera promueve una inversión del machismo y pretende la hegemonía de la mujer. La segunda representa a un amplisimo conjunto de alternativas fundamentado en corrientes científicas, filosóficas e incluso religiosas, que pretenden crear un nuevo sistema en el que el protagonista fundamental sea la autodeterminación del sujeto y la igualdad entre todos. Para ello requiere entre otras cosas el replanteamiento del sistema de valores y la explicitación de la ideología patriarcal tan arraigada en nuestra cultura.

domingo, 29 de mayo de 2011

¿De que estamos hablando?

Parece ser que una inconformidad creciente está devorando el movimiento que empezó en el quince de Marzo. Una bestia huele a rivalidad y a ego, a bulo y a mentira, a cólera y enemistad. Siendo tan alta la meta no logro entender porque valen excusas tan pequeñas para hacer saltar la sangre. Quizás recuerde mal, pero esto empezó para revelarse contra un sistema opresor y dañino. Creo que ya es lo bastante complejo como para que nos distraigamos con cosas menores.


Estamos desarrollando un exquisito paladar para distinguir los nombre y apellidos de quién están detrás de cada acción. Está empezando a crecer un tercer ojo crítico, pero no hacia los argumentos, sino hacia de quien procede la propuesta. Que lamentable y que doloroso ver como las suspicacia está matando lo más importante que está pasando en mucho tiempo. La conspiranoia en la que estamos cayendo va ha terminar por hacernos cortarnos la mano derecha, simplemente por estar a la derecha de nuestro cuerpo, ya que creemos que por estar ahí nos intentará estrangular.


Se debe una felicitación:

Felicidades, hemos caído en la trampa del recelo, la individualidad y el mérito. Ellos lo intentaron y nosotros lo hicimos posible. Ellos no educaron para temernos y nosotros estamos siguiendo sus instrucciones con intachable eficacia. Bravo, el malestar hacia lo injusto se está convirtiendo en aversión a nuestros vecino/a.


Nos estamos arrogando el privilegio de elegir la Verdad, el Buen Camino. Benditas sean las redes y los grupos de facebook, que son el principal instrumento con el que nos estamos perdiendo en nuestra camino, el que entre todos/as construimos. La mascara de Internet aleja del mundo y sin ver las sensibilidades de los demás sentamos cátedra sobre lo que se debe hacer. Como martillos estamos machacando lo que sea necesario porque nos sentimos agentes iluminados e imprescindibles de un cambio por el que el mundo nos debería estar agradecido. Nuestras opiniones no están siendo sobre piedras, son sobre personas y sus creencias. Pedimos respeto mientras descalificamos las motivaciones e intenciones de otros. Planteamos nuestra alternativa sin tener en cuenta que con ella desprestigiamos a otros y los desautorizamos. Pedir igualdad y justicia mientras imponemos a los demás, suena tanto a tribuna parlamentaria... ¿estamos siendo un organismo paralelo pero no institucionalizado que sustituirá al actual para desempeñar el mismo papel con otros nombres? Prudencia, necesitamos un paso atrás y pensar sobre lo que hacemos.


La extraña fijación que se mantiene con la cuestión de la acampada es bochornosa. ¿Diseñar alternativas al sistema? ¿reflexionar sobre propuestas? ¿preparar escritos para enviarlos a las autoridades?¿Participar de la gestión de los movimientos? ¿Alentar a la gente con buenas palabras? No, por favor, es preferible que nos dediquemos a dirimir sobre la acampada y como Salomones sin sabiduría darnos a la polémica. No comprendo, con la cantidad de trabajo que tenemos entre manos, porque dedicamos tantas horas ingentes a postear en facebook cuestiones de relevancia secundaria y a pelearnos entre nosotros. Si cada cual ya tiene algo que hacer, no se dedicas a meterte en la labor que otras personas estén desempeñando y menos a cargar contra ellos con un ariete. Aceptemos que cada cual está protagonizando un papel y con paciencia y simpatía reflexionemos sobre lo que los demás nos ofrecen y argumentan. Las circunstancias van cambiando y las necesidades que satisfacer también, así que aceptemos este principio sagrado y que cada cual intente adaptarse como buenamente pueda y si siente alguna desorientación que consulte con el resto de compañeros/as.


¿Soy el único que siente un profundo cansancio por la existencia de etiquetas? ¿Es necesario que sigan existiendo varios grupos que dividen a la gente en varias iniciativas cuando se supone que todos vamos en el mismo barco? Estado de malestar, DRY, gestión de la acampadas, etc... lo mejor que pueden aportar en este momento es transitar hacia la fusión en una sola plataforma común. Sin negociaciones, son dudas ni peros ¿Qué se necesita negociar si se supone que todo lo nuestro ya es común? Me aburro de esa vehemencia por identificar de donde viene cada uno y de las ansias de protagonismo por pertenencia que se exhibe en ocasiones cuando aquí todos y todas somos uno.


Recordad, hermanas y hermanos, que no hay mejor decisión que la que se toma con prudencia, mejor compañía que la que se disfruta y mejor reflexión que la que se comparte. Ánimo.


viernes, 27 de mayo de 2011

Y en algún momento alguien cometerá un error

http://www.youtube.com/watch?v=SD6PBJgas1E&feature=fvst

Habéis encendido la mecha de vuestra propia pira. Pobres que creyendo que os podíais amparar en la ley y la autoridad habéis cargado contra quien solo mantenía las manos en alto. Los golpes de las porras no han partido solo carne y hueso, han roto la mascara que cubría al Estado y el rostro de la violencia y la opresión han quedado al descubierto.

Paz respondida con violencia, violencia dañando a los pacíficos, pacíficos arrastrados sangrantes por las aceras. Cada gota de sangre es unos ojos abriéndose y cada lágrima un grito de horror en una casa. Triste negocio os saldrá de esto, porque pocas excusas van a lograr protegeros. La fuerza con la que ordenasteis la agresión se vuelve en vuestra contra y el dolor de familiares, amigos y compañeros os derribará de vuestro trono.


Y dormida ciudadanía, hermanos y hermanas, ahora que nos han hecho heridas y contusiones ¿pensáis volveros activos o esperareis a que la marea de nuestra sangre entre por la rendija de vuestras puertas? ¿Que refugio tomareis en vuestra desconexión, cual será vuestra decisión?

¿Cual será el argumento?

¿Es cosa de jóvenes radicales? Mirad nuestras heridas en quienes tienen 50 años.

¿Es cosa de manipulación e ignorancia? Mirad nuestros títulos y carreras.

¿Se imponen criterios? Mirad como se promueve la democracia y el diálogo.


Ya no hay forma de negarlo, la brutalidad lo ha revelado. Si la ciudadanía decide, si la ciudadanía habla ¿porque hay que expulsarla y porque hay que encubrir la expulsión argumentando que hay que limpiar? ¿Considerarán que la basura a limpiar somos nosotros, parte de la ciudadanía de este país? ¿Donde está la transparencia, que motivo es el que realmente se está tapando?


No esperéis a que entren casas. Ya os han impuesto una educación, una forma de trabajo, un modelo social y relacional. Os han contado medias verdades y plenas mentiras, os han hecho creer que el mundo es de una manera, os han querido confundir, os dijeron que leer y como hacerlo, que ver y cuando hacerlo, que os debe gustar y como disfrutarlo. Levantaos y proclamad un basta lo suficientemente grande como para que en otros lugares los demás sometidos y sumidos en una rutina que no desean puedan manifestarse.


Es la hora de la tolerancia, de la argumentación y convivencia. Es hora de dejar de querer limpiar plazas y limpiar conciencias. Es hora de que el ser humano deje atrás su tradición de violencia. Volveremos a levantar las manos, hasta que no quede hueso entero en nuestro cuerpo, si es necesario nos acompañará nuestra gente en nuestros propios velatorios. Pero vamos a demostrar la pureza de nuestra causa y lo correcto de nuestros métodos.


Por nuestra libertad, por la vuestra, alzad las manos y sanemos este mundo que tanto hemos dañado con ambición e ignorancia.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Sermón del Juicio

http://www.youtube.com/watch?v=Dlr90NLDp-0

Ay de vosotros, ay de vosotros que vivís la vida sin vivirla, que ponéis gruesas vendas sobre vuestros ojos y no queréis conocer de donde venís y a donde vais, porque así camináis perdidos hasta el fin de vuestros días.

Ay de todo aquel y aquella que en el camino se ha desorientado y va a oscuras, siguiendo una luz al fondo del camino que desconocen, pues esa trémula luminiscencia no es más que un cebo traidor, como el de las bestias submarinas que atraen a las presas a su boca.

Ay del que elige expulsar la verdad de sus ojos y la piedad de su corazón por no temer las tragedias del día, pues mañana volverán con redobladas fuerzas y entre llantos y rechinar de dientes dirán “No los vi venir”.

Ay del que retoza en el descontento mientras se baña en oro, pues vive sin saberlo del robo del pobre, quitándole hasta el derecho a la queja.


Benditos sean los que deciden poner sus ojos en el camino y toman su senda, pues de ellos será su vida y traerán regocijo a los perdidos.

Bienaventurados los que trabajan para si y para los otros y no dejan que sus sentidos sean engañados por las ofertas y los anuncios de los que quieren su extravío.

Sabios son aquellos y aquellas que tantean y avanzan con prudencia, pues por ellos serán las ciudades seguras y los reinos fuertes y con su bondad permitirán el desarrollo de mil almas.

Gloria a los que se restan gloria en su obra para repartirla entre los otros, pues ellos serán llamados líderes y amigos de los suyos y con sus acciones garantizan el bien de todos.

Grande el que desde atrás actúa y quita las piedras del avance de sus hermanos y hermanas, pues no hay mayor poder que el de aquel que pudiendo grandes cosas no se exhibe y hace lo suficiente para que los demás puedan continuar.


Pobre del poderoso, del rico, del que tiene fama y honores, que recostado en el palanquín y llevado por otros y rodeado de hojas de palma no llega a ver el abismo al que se acerca.

Lamentos por el traidor y el mentiroso, porque con su red de quimeras solo se aleja más del mundo y el corazón de los que le rodean.

Desgraciado del que divide y crea perfidia para garantizar su hegemonía, pues en toda la altitud de su gran trono se encuentra tan solo como los picos de las montañas.

Tristes aquellos que someten y oprimen las libertades, promulgan malas normas y desprecian a otros, porque tras sus terribles obras se encuentran corazones débiles y dolidos con el mundo.

Graves los lamentos por los que desean mal y sumisión para el resto, pues se acerca la Hora del Juicio de las Acciones y los Corazones, y serán estos los que despojados de la gema y el armiño descubrirán la pobreza de su alma y la soledad de su malicia.